domingo, 31 de agosto de 2008

Jesús es el Señor. Tema 34. Como hijos, oramos a Dios nuestro Padre.

TEMA 34. COMO HIJOS, ORAMOS A DIOS, NUESTRO PADRE.

Síntesis del tema.

Orar es hablar con Dios, que sabemos que nos ama.
Jesús nos ha enviado al Espíritu, que habita en nuestro corazón, para que podamos llamar Padre a Dios.
Para orar necesitamos que nuestra vida esté cerca de Dios.


Tema.

No podemos vivir sin respirar. Tampoco podemos vivir como cristianos sin orar, sin hablar con Dios. Orar es rezar con palabras o en silencio, escuchando o leyendo el Evangelio.
Jesús oraba siempre y enseñó a sus discípulos a orar. Nos dio ejemplo y nos enseñó la oración del Padrenuestro. La Iglesia lo reza siempre que está reunida, especialmente cuando celebra la Eucaristía. Es la oración más importante, el modelo de todas las oraciones. Los Santos también nos enseñan a orar. Ellos son maestros de oración.
Es bueno rezar a solas, mirando la naturaleza o ante una imagen, en la habitación o en el templo. También es bueno rezar en familia, en la parroquia, con el grupo de catequesis... Hay personas que dedican su vida a orar. Son los monjes o monjas que viven en los monasterios.
Podemos rezar de muchas maneras: con palabras, cantos, gestos, silencios..., pero lo esencia está en el corazón. Es importante rezar en algunos momentos del día: por la mañana, para alabar a Dios y pedir su ayuda para el día que comienza; pro la noche, para darle gracias y pedirle perdón.
Si nos dejamos guiar por el Espíritu Santo, cualquier cosa que hagamos se convertirá en oración.
Jesús nos dice:
“Cuando recéis, no uséis muchas palabras como los que
se imaginan que por hablar mucho les harán caso.
No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe
lo que os hace falta antes de que lo pidáis” (Mateo 6, 7-8)

Oración.

Solos, o con la comunidad cristiana,
oramos en comunión con la Virgen María,
que reconoce las cosas grandes que Dios ha realizado en Ella
y se llena de gozo. Por eso exclama con alegría:
“Mi alma proclama la grandeza del Señor
se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador”.

Frase de síntesis final.
Dios atrae a todos los hombres al encuentro con Él en la oración.

Preguntas:
-¿Qué es orar?
-¿Quién hace posible que llamemos a Dios Padre?
-¿Cuál es la condición para orar?
-¿Por qué es importante orar?
-¿Cómo rezaba Jesús?
-¿Qué es el Padrenuestro?
-¿Cómo podemos rezar?
-¿Dónde podemos rezar?
-¿Cuándo es importante rezar?
-¿Cómo debemos rezar, según Jesús?


Y en clave junior:
La oración es importantísima en los juniors: rezamos al comenzar y concluir las reuniones, mediante la lectura de la Palabra de Dios, la oración junior y otras oraciones. Rezamos en los campamentos al comenzar la jornada y al atardecer,... Ella forma parte de los itinerarios, en cuanto “introduce en la experiencia de Dios; promueve la maduración de la propia identidad frente a Dios y a los demás; asegura la proyección de uno mismo; y transforma toda la vida en un único acto de amor: es fuente de esperanza, de paz interior, de alegría. Como toda relación, también la oración necesita fidelidad, constancia y atención” (ReI pgs. 26-27)

Jesús es el Señor. Tema 33. Amamos a los demás como hermanos.

TEMA 33. AMAMOS A LOS DEMÁS COMO HERMANOS.

Síntesis del tema.
Dios ha puesto a todos los hombres los bienes de la tierra al servicio de los hombres.
Jesús nos ha enseñado a compartir lo que tenemos y a no poner el corazón en las cosas materiales.
El Espíritu Santo nos da fuerza para decir siempre la verdad.


Tema.

Jesús nos pide que tratemos a los demás como queremos que los demás nos traten a nosotros. De esta manera aprendemos a vivir como hermanos.
El respeto a los bienes de los demás es una norma básica de convivencia y solidaridad. El séptimo Mandamiento: No robarás, nos pide que respetemos a las personas y a sus bienes cuidando de todos los eres de la Creación.
La verdad es como una luz que ilumina el camino. Quien dice la verdad está cerca de Dios y de los demás. Jesús nos llama a ser leales y sinceros, como Él lo fue, aunque nos cueste. El octavo Mandamiento dice: No darás falso testimonio ni mentirás. Es una invitación a vivir en la luz pues todo hombre tiene derecho a la verdad.
El décimo Mandamiento: No codiciarás los bienes ajenos, nos llama a ser libres, a no ser esclavos de las cosas y a no desear lo que los demás tienen.
Jesús nos invita a ser generosos, a amar a los demás y a no andar preocupados por tener muchas cosas. Recordemos que hay más alegría en dar que en recibir.
Dice el Salmo 15:
“¿Quién está cerca de Ti, Señor?
El que dice la verdad de corazón”
(Deuteronomio 6,5)

Oración.
Señor, ayúdanos
a decir siempre la verdad y a respetar
a nuestros hermanos; a no hacer daño a nuestro prójimo
y a no tener envidia de los otros.
¡Gracias te damos, Señor, por tus Mandamientos
que son como una lámpara en nuestro camino,
que nos ayudan a encontrarte, a vivir en paz con los demás
y a estar alegres!

Frase de síntesis final.
Quien no ama a su hermano al que ve, no puede amar a Dios a quien no ve.

Preguntas:
-¿Para qué ha puesto Dios los bienes de la tierra?
-¿Qué nos ha enseñado Jesús?
-¿Quién nos ayuda a decir siempre la verdad?
-¿Cómo debemos tratar a los demás?
-¿Por qué es importante el respeto a los bienes de los demás?
-¿Qué nos enseña el séptimo Mandamiento?
-¿A qué nos invita el octavo Mandamiento?
-¿A qué nos llama el noveno Mandamiento?
-¿cuál es la invitación de Jesús?
-¿Qué les ocurre a los que no aman?

Y en clave junior:
En los Principios de Vida Juniors nos comprometemos a “vivir en la Verdad para conquistar mi libertad; defender la Justicia y luchar por un mundo nuevo y ser comprensivo con los demás y exigente conmigo mismo” (ReI pg 46).

Jesús es el Señor. Tema 32. Aprendemos a amar en familia.

TEMA 32. APRENDEMOS A AMAR EN FAMILIA.

Síntesis del tema.
La familia es el fruto del matrimonio entre un hombre y una mujer, una comunidad de vida y amor.
El gran regalo que Dios hace al hombre es la vida. Por eso debemos respetarla y cuidarla.
Crecemos cuando vivimos en el amor, la ayuda y el perdón mutuo. Éste es el evangelio de la familia.


Tema.
Nacemos a la vida y al amor en la familia: padre y madre, hijos, hermanos y hermanas, abuelos, tíos... ¡Cuánto podemos aprender unos de otros! ¡Qué alegría vivir juntos! Aunque a veces puede ser difícil. Nos esforzamos en respetar y ayudar a nuestros padres, especialmente cuando son ancianos. El cuarto Mandamiento nos dice: Honrarás a tu padre y a tu madre.
La vida es un don de Dios que hemos recibido a través de nuestros padres. Sólo Dios es Señor de la vida, por eso todos debemos respetarla y cuidarla. Esto es cumplir el quinto Mandamiento: No Matarás.
El sexto Mandamiento: No cometerás actos impuros; y el noveno: No consentirás pensamientos ni deseos impuros; nos enseñan a valorar y respetar nuestro cuerpo como don de Dios, que se nos ha dado para vivir y amar como Él quiere. ¡Qué gran regalo ser hombre o mujer! Cada uno es diferente, pero igual de importante en dignidad.
El apóstol san Pablo nos recuerda:

“Como elegidos de Dios, santos y amados,
vestios de la misericordia entrañable, bondad, humildad,
dulzura, comprensión. Y por encima de esto, el amor” (Colosenses 3, 12-14)

Oración.
¡Gracias, Padre,
porque nuestros padres nos han dado la vida!
Señor, en cada familia que ama, Tú estás amando.
Señor, en cada familia que sufre, Tú estás sufriendo.
Señor, en cada familia que ríe, Tú estás riendo.
Gracias, Señor, porque cada familia que te busca, te encuentra.
Gracias, Padre, porque en nuestra familia descubrimos el amor.
Fortalece el amor entre mis padres para que sean
como una roca sobre la que se construya nuestra vida familiar.

Frase de síntesis final.
En tu familia se manifiesta, vive y crece el amor de Dios.

Preguntas:
-¿Qué es la familia?
-¿Qué es la vida?
-¿Qué es el evangelio de la vida?
-¿Cuándo cumplimos el cuarto Mandamiento?
-¿Cuándo cumplimos el quinto Mandamiento?
-¿A qué nos enseña el sexto y noveno Mandamiento?
-¿Dónde está el Padre?

Y en clave junior:
“Se considera la familia como la primera experiencia de la Iglesia. Los padres cristianos son para sí y para sus hijos testigos de fe, además de ser los primeros y últimos responsables de su educación. En juniors se tratará de sensibilizar a las familias para que asuman su plena responsabilidad humana y cristiana en la educación de los hijos. Se tratará de comprometer a las familias en la vida del centro y de la parroquia. Se informará habitualmente a las familias del proceso de maduración humana y en la fe de sus hijos” (ReI pg. 34)

Jesús es el Señor. Tema 31. Amamos a Dios sobre todas las cosas.

TEMA 31. AMAMOS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS.

Síntesis del tema.
Jesús nos enseña a amar a Dios con todo el corazón y con todas las fuerzas. Del amor a Dios nace el verdadero amor al prójimo.
El domingo los cristianos celebramos que Dios es Señor de todas las cosas.


Tema.
¡Qué alegría vivir en paz, confiar unos en otros, respetar los dones de cada uno! A veces la violencia, la mentira, el egoísmo crecen en nosotros. Pero los cristianos intentamos vivir como Jesús. Él nos enseña a amar a Dios con todo el corazón y a cumplir su voluntad con alegría, como dice el primer Mandamiento: Amarás a Dios sobre todas las cosas.
Dios Padre es Señor de cielo y tierra. Él es la fuente de toda bondad y de todo amor. Amar a Dios es reconocer su grandeza. Su nombre es santo y debemos pronunciarlo siempre con respeto. No debemos usar el nombre de Dios para afirmar lo que es mentira o para esconder lo que es verdad. Esto dice el segundo Mandamiento: No tomarás el nombre de Dios en vano.
El tercer Mandamiento nos propone: Santificarás las fiestas. Desde el principio los cristianos dedicamos el domingo y otras fiestas importantes a agradecer a Dios todos los dones que Él nos ha dado. Esos días, al celebrar la Eucaristía, damos gracias a Dios por Jesucristo resucitado. Descansamos, dedicamos tiempo a la familia, a los amigos, y a visitar a los enfermos o ancianos.
Estos Mandamientos nos hacen libres y son la fuente del amor a los demás:

“Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón,
con toda el alma y con toda las fuerzas” (Deuteronomio 6,5)

Oración.
¡Omnipotente, altísimo,
y bondadoso Señor! A ti la alabanza,
la gloria y el honor.
Tan solo Tú eres digno de toda bendición.
Criaturas del Señor, bendecid al Señor.
Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Frase de síntesis final.
Dios vive en el corazón de quienes aman. Todo amor procede de Dios.

Preguntas:
-¿Cómo nos enseña Jesús a amar?
-¿Qué celebramos el domingo?
-¿Cómo debemos amar a Dios?
-¿Qué significa No tomarás el nombre de Dios en vano?
-¿Por qué es importante el domingo?
-¿Cómo debemos Santificar las fiestas?
-¿Por qué son buenos los tres primeros mandamientos, que hacen referencia a Dios?
-¿De donde nace el amor?

Y en clave junior:
“En momentos puntuales podemos llevar a la Eucaristía nuestra vida y la del equipo, para dar gracias y alabanza al Padre, pues también es momento de comunión con el resto de miembros de la Parroquia y Centros Juniors. Sin embargo hay que tener en cuenta que la eucaristía es la fuente y cima de toda la vida cristiana y se debe participar en ella como cristianos bautizados y miembros de la comunidad parroquial que somos. No es en sí misma un momento del método, sino que se debe participar en ella todos los domingos y festivos, independientemente de reunirse con el Equipo Juniors” (ReI pg 65).

Jesús es el Señor. Tema 30. Llamados a vivir como hijos de Dios.

TEMA 30. LLAMADOS A VIVIR COMO HIJOS DE DIOS.

Síntesis del tema.
Por el Bautismo estamos llamados a vivir como hijos de Dios siguiendo a Jesús.
Seguir a Jesús es responder a su llamada: amar a Dios y al prójimo como Él nos enseña.
Por el Espíritu, que vive en nuestro corazón, podemos seguir a Jesús y cumplir los Mandamientos.


Tema.
Deseamos ser felices, querer y que nos quieran, tener amigos, vivir en familia; que el amor y la verdad sean la luz que ilumine nuestro camino.
Dios Padre, por medio de Moisés, dio a su Pueblo un Decálogo o Diez Mandamientos, que son una luz que señala el camino para amarlo, ser feliz y hacer felices a los demás.
Jesús enseñó a vivir estos Mandamientos de una forma nueva. Los resumió en dos: “Amar a Dios y al prójimo” (Mateo 22, 34-40). Para que podamos cumplirlos con alegría y generosidad, sin separarlos nunca, nos dio al Espíritu Santo que actúa en nuestro interior.
Jesús, con la parábola del Buen Samaritano, nos enseñó que todo hombre, sea extranjero o enemigo, es nuestro prójimo y tenemos que amarlo. Jesús, al dar su vida por todos, nos mostró cómo quiere Dios que los cristianos amemos al prójimo.
Así nos dijo Jesús cómo tiene que ser nuestro amor:
“Os doy un Mandamiento nuevo:
que os améis unos a otros como yo os he amado.
La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos
será que os amáis unos a otros”
(Juan 13, 34-35)

Oración.
Gracias, Padre,
porque nos has dado un camino de vida:
los Mandamientos. Con su luz podemos hacer
obras de amor: dar de comer al hambriento;
visitar al que está solo o enfermo; consolar al que sufre;
acoger al que no tiene casa; perdonar las ofensas;
orar por todos. Gracias, Padre, porque así
somos felices y hacemos felices a los demás.

Frase de síntesis final.

Los Mandamientos son el camino de una vida libre para amar.

Preguntas:
-¿A qué estamos llamados por el Bautismo?
-¿Qué es seguir a Jesús?
-¿Por qué podemos seguir a Jesús y cumplir los Mandamientos?
-¿Qué son los Diez Mandamientos?
-¿Cómo resumió Jesús los Diez Mandamientos?
-¿Cuál es la enseñanza que nos ofrece Jesús en la parábola del Buen Samaritano?
-¿Qué nos mostró Jesús al dar su vida?

Y en clave junior:
“La ley Juniors: Amamos a todos los hombres como Jesús nos ama”. El amor es la gran fuerza que crea la unión entre todos: en el Equipo, en el Centro, en la Comunidad Cristiana y en toda la Iglesia Universal” (ReI pg. 45). “La base de la espiritualidad juniors se encuentra en la Palabra de Dios, los Sacramentos y el amor hacia los hermanos” (ReI pg. 45)

Jesús es el Señor. Tema 29. Crecemos en la vida de la fe.

TEMA 29. CRECEMOS EN LA VIDA DE LA FE.

Síntesis del tema.
El don del Bautismo crece y se fortalece con el sacramento de la Confirmación.
En la Confirmación, el Espíritu Santo nos fa fuerza para crecer en la fe y ser testigos de Cristo.
El sacramento de la Confirmación nos une con más fuerza a la Iglesia y a su misión.


Tema.

El día de nuestro Bautismo recibimos al Espíritu Santo. Nacemos a la vida de Dios y entramos a formar parte de la Iglesia. Por el sacramento de la Confirmación, como un nuevo Pentecostés, el Espíritu Santo nos une mucho más a Jesús y a su Iglesia para que seamos testigos valientes del Evangelio
Al celebrar la Confirmación, el Obispo impone sus manos sobre nuestra cabeza y ora para que venga el Espíritu y nos llene de sus dones. Es el mismo gesto que hacían los Apóstoles a los nuevos bautizados.
Después, el Obispo, que es sucesor de los Apóstoles, nos unge la frente con el Santo Crisma –que es el aceite que consagró el Jueves Santo- haciendo la Señal de la Cruz. El obispo dice: Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo. Respondemos: Amén. Y el Obispo nos saluda con el signo de la paz.
Una vez confirmados, somos invitados a participar en la eucaristía, que es fuente y cumbre de la vida cristiana. Recibimos a Cristo como alimento para amar como Él nos ama.
Quien se deja guiar por el Espíritu Santo tiene una Vida nueva:
“El fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad” (Gálatas 5, 22-23)

Oración.

Te damos gracias, Padre,
por Jesús nuestro Señor, que después de subir
al Cielo, nos ha enviado al Espíritu Santo
que había prometido. Como tantos cristianos en todo el mundo
que viven con alegría la fe y dan testimonio,
yo también quiero ser testigo, Padre, y vivir la fe
con alegría en mi familia, en mis amigos, en la parroquia y en la escuela.

Frase de síntesis final.
El Espíritu Santo nos da fuerza para ser testigos de Dios en el mundo.

Preguntas:

-¿Por medio de qué sacramento crece y se fortalece el don del Bautismo?
-¿Qué nos ofrece el Espíritu Santo en este sacramento?
-¿A quién nos unimos por este sacramento?
-¿Cuáles son los ritos del sacramento de la confirmación?
-¿Qué aporta la Eucaristía al sacramento de la confirmación?

Y en clave junior:

“Los sacramentos son una realidad familiar para los cristianos. Fuimos bautizados nada más nacer, después crecimos y celebramos nuestra primera comunión; de jóvenes recibimos la confirmación. Tres de ellos (el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía) son llamados sacramentos de la iniciación cristiana. A través de ellos quedamos unidos a Cristo e incorporados a la Iglesia, para vivir en ella la vida de Dios” (ReI pg. 25).

Jesús es el Señor. Tema 28. Nacemos a la vida nueva

TEMA 28. NACEMOS A LA VIDA NUEVA.

Síntesis del tema.
Por el Bautismo somos lavados del pecado original, morimos a todo pecado y nacemos a la Vida nueva de los hijos de Dios.
Por el Bautismo quedamos unidos a la Muerte y Resurrección de Cristo que nos salva.


Tema.

¡Cuántas cosas sabemos de Jesús! Pero, ¿cómo podremos vivir unidos a Él? Por el Bautismo, Dios Padre nos hace hijos suyos, discípulos de Jesucristo y nos da el gran regalo del Espíritu Santo. Quedamos unidos a Jesús y entramos a formar parte de una nueva familia, la Iglesia. Se inicia nuestra vida cristiana.
Los padres piden a la Iglesia el Bautismo para sus hijos. El sacerdote acoge a los niños y hace sobre ellos la Señal de la cruz. La comunidad parroquial se alegra porque va a nacer un nuevo cristiano.
Los padres y los padrinos proclaman la fe de la Iglesia, el Credo. El sacerdote derrama agua sobre la cabeza del que va ser bautizado, mientras dice: Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Después, el sacerdote entrega a los padres y padrinos una vela que se ha encendido en el Cirio Pascual, mientras dice: Que vuestro hijo, iluminado por Cristo, camine siempre como hijo de la luz. Los nuevos bautizados necesitarán la ayuda de sus padres y de toda la comunidad para crecer en la fe.
Más tarde recibirán el sacramento de la Confirmación con el que, mediante la unción con el Santo Crisma y la imposición de las manos, crece la gracia del Bautismo y se hace más fuerte la condición de hijo de Dios. Con el sacramento de la Eucaristía se unirán más plenamente a Cristo y a su Sacrificio en la Cruz, para la salvación de todos los hombres.
Jesús dijo que el Bautismo da a los hombres la Vida de Dios:
“Te lo aseguro, el que no nazca de agua y de Espíritu,
no puede entrar en el Reino de Dios”
(Juan 3, 1-5)

Oración.
¡Gracias, Padre! Por el Bautismo
hemos recibido la luz de Cristo.
Podemos vivir como hijos suyos y hermanos
de todos los hombres. ¡Gracias, Padre, por la Iglesia,
Madre y Educadora que nos ayuda a crecer
en el camino de la vida cristiana!
Frase de síntesis final.
Bautismo, Confirmación y Eucaristía son los Sacramentos que nos inician en la vida cristiana.

Preguntas:
-¿Qué nos ocurre en el bautismo?
-¿Cuáles son los ritos del sacramento del bautismo?
-¿Con qué sacramentos crecerá la gracia del bautismo y se unirá a Cristo el bautizado?

Y en clave junior:
“Vivir los sacramentos supone hacerlo en comunidad, con constancia y seguridad, descubriendo la presencia viva y operante del Resucitado más allá de límites e incertidumbres. Encontrar y seguir a Jesucristo, vivir y actuar como cristiano no es resultado solo de nuestras fuerzas, sino del don y de la gracia que vienen del amor de Dios. Los sacramentos, en cuanto momentos peculiares del encuentro con el Señor, son etapas fundamentales en la experiencia de fe de cada cristiano porque han iniciado el camino de creyente sellando su pertenencia a la Iglesia” (ReI pg 25)