Lectura del libro de Isaías 40, 4-7.
El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo; para saber decir
al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que
escuche como los discípulos. El Señor Dios me abrió el oído; yo no resistí ni
me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que
mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos. El Señor Dios
me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal,
sabiendo que no quedaría defraudado.
Textos
paralelos.
El Señor Yahvé me ha dado una lengua avezada.
Is 42, 1: Mirad a mi siervo, a
quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu,
para que promueva el derecho a las naciones.
Jn 3, 11: Te lo aseguro:
hablamos de lo que sabemos, atestiguamos lo que hemos visto, y no aceptáis
nuestro testimonio.
No me resistí, ni me hice
atrás.
Is 53, 7: Maltratado,
aguantaba, no abría la boca; como cordero llevado al matadero, como oveja muda
ante el esquilador, no abría la boca.
No hurté mi rostro a
insultos y salivazos.
Mt 27, 30: Le escupían, le
quitaban la caña y le pegaban con ella en la cabeza.
Ofreció mi cara como el
pedernal.
Ez 3, 8-9: Mira, hago tu rostro
tan duro como el de ellos y tu cabeza terca como la de ellos; como el diamante,
más dura que el pedernal hago tu cabeza. No les tengas miedo ni te acobardes
ante ellos, aunque sean casa rebelde.
Sabiendo que no quedaría
defraudado.
Sal 25, 3: Los que esperan en
ti no quedan defraudados; quedan defraudados los desleales sin razón.
Notas
exegéticas.
50 4 En este tercer canto, el Siervo
se muestra menos como profeta que como sabio, discípulo fiel a Yahvé, encargado
de enseñar a su vez a los que “temen a Dios”, es decir, a todos los judíos
piadosos y también a los extraviados o infieles “que andan a oscuras”. Gracias
a su coraje y a la ayuda divina soportará las persecuciones hasta que Dios le
haya concedido un triunfo definitivo. – El que habla hasta el v. 9 incluido es
el Siervo.
50 6 Esta descripción de los
sufrimientos del Siervo se repetirá con más amplitud en el canto cuarto 52,
13-53, 12. Evoca ya a Mt 26, 67; 27, 30 y paralelos.
Comentario.
-Segundo Isaías:
Profeta anónimo que escribe
desde el exilio de Babilonia en el s. VI a.C.
Comienzo del tercer canto del
Siervo.
-Siervo:
Discípulo fiel al Señor.
No cesa de escuchar sus
palabras.
Las pone en práctica.
Confianza plena en Dios, quien
le da fuerzas.
Acepta el sufrimiento:
Causa: fidelidad al camino
trazado por Dios / masoquismo.
Dios está de parte de quienes
le sirven fielmente:
Escucha de la palabra de Dios.
Sin resistencia a ella.
Origen:
Quienes no aceptan esta
palabra.
-“No endurecí el rostro como
pedernal”:
Comienzo del camino de Jerusalén
(Lucas 9, 51).
Salmo responsorial
Salmo 22 (21), 1a.8-9.17-18a.19-20.23-24
Dios
mío, Dios mío,
¿por
qué me has abandonado? R/.
Al
verme, se burlan de mí,
hacen
visajes, menean la cabeza:
“Acudió
al Señor, que lo ponga a salvo;
que
lo libre si tanto lo quieres”. R/.
Me
acorrala una jauría de mastines,
me
cerca una banda de malhechores;
me
taladran las manos y los pies,
puedo
contar mis huesos. R/.
Se
reparten mi ropa,
echan
a suerte mi túnica.
Pero
tú, Señor, no te quedes lejos;
fuerza
mía, ven corriendo a ayudarme. R/.
Contaré
tu fama a mis hermanos,
en
medio de la asamblea te alabaré.
“Los
que teméis al Señor, alabadlo;
linaje
de Jacob, glorificadlo;
temedlo,
linaje de Israel”. R/.
Textos paralelos.
¡Dios mío, Dios mío! ¿Por
qué me has abandonado?
Mt 27, 46: A media tarde Jesús
gritó con voz potente: “Eli Eli lema sabactani ( o sea: Dios mío, Dios mío,
¿por qué me abandonaste?).
Is 49, 14: Decía Sión: “Me ha
abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado”.
Is 54, 7: Por un instante te
abandoné, pero con gran cariño te reuniré.
Todos cuantos me ven, se
mofan de mí.
Mt 27, 39: Los que pasaban lo insultaban meneando la
cabeza.
Se confió a Yahvé, pues
que lo libre.
Mt 27, 43: Se ha fiado de Dios:
que lo libre si tanto es que lo ama. Pues ha dicho que es hijo de Dios.
Sb 2, 18-20: Si el justo ese es
hijo de Dios, él lo auxiliará y lo arrancará de las manos de los enemigos. Lo
sometemos a tormentos despiadados, para apreciar su paciencia y comprobar su
temple.
Reparten entre sí mi ropa
y se echan a suertes mi túnica.
Mt 27, 35: Después de
crucificarlo, se repartieron a suertes sus vestidos.
Jn 19, 24: Así que dijeron: “No
la rasguemos; echémosla a suertes, para quien le toque”. Así se cumplió lo
escrito: Se repartieron mis vestidos y se sortearon mi túnica). Es lo que
hicieron los soldados.
Contaré tu fama a mis
hermanos.
Hb 2, 12: Anunciaré tu nombre a
mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré.
Sal 40, 10: He proclamado el
derecho a una asamblea numerosa. No he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes.
Notas exegéticas.
22 La lamentación y la oración de un
inocente perseguido concluyen en acción de gracias por la liberación esperada y
se adaptan a la liturgia nacional mediante el v. 24 y el final universalista,
vv.28-32, en que el advenimiento del reino de Dios al mundo entero aparece como
consecuencia de las pruebas del siervo fiel. Afín al poema del Siervo Doliente
Is 52, 13-53, 12, este salmo, cuyo comienzo pronunció Cristo en la cruz, y en
el que los evangelistas han visto descritos por anticipado varios episodios de
la Pasión, es por lo mismo mesiánico, al menos en sentido típico.
22 1 Quizá el comienzo de una melodía
conocida. Versiones: “Para el consuelo matinal”.
22 17 Otros: “me inmovilizan mis manos
y mis pies” o, con 2 manuscritos y las versiones antiguas, “me atraviesan”.
Hebreo a‘arî “como un león”, ininteligible. El pasaje recuerda Is 53, 2,
pero los evangelistas no lo utilizaron en el relato de la Pasión.
Tres lecturas.
Con Israel: Aunque parezca paradójico, se trata de un
salmo de acción de gracias. El salmista canta la acción de gracias de Israel
resucitado a la vuelta del exilio. Lo que más llama la atención, es que este
poeta describe la liberaci6n de su pueblo, bajo el «ropaje» de un «crucificado
vuelto a la vida».
Con Jesús: En
Jesús se dan hasta los más mínimos detalles sugeridos por el salmista: la agonía,
el carácter infamante del suplicio, la sed causada por la deshidratación, los
miembros dislocados, la sangre que mana de pies y manos, el golpe de gracia con
la lanza, las vestiduras dadas a los
verdugos según la costumbre, los insultos de los acusadores... expresa su dolor
en medio de una paz profunda en que
mezcla acentos de esperanza «Tú, sin embargo, eres santo... en Ti esperaron nuestros padres... Tú me acogiste
desde mi nacimiento... Tú eres mi Dios...»
Tampoco aparece ninguna preocupación filosófica sobre el problema del
mal: sufre, y ora con mayor intensidad.
Con nuestro tiempo: «Por qué me has
abandonado...» Esta oración la podemos hacer nuestra. Pero vayamos hasta el
final y digamos: «¡los que buscan al Señor le alabarán... a vosotros, vida y
felicidad... Yo vivo para El... He ahí la obra de Dios!».
Segunda lectura.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2, 6-11.
Cristo Jesús, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser
igual a Dios; al contrario, se despojó de sí mismo tomando la condición de
esclavo, hecho semejante a los hombres. Y así, reconocido como hombre por su
presencia, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte
de cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre;
de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra,
en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios
Padre.
Textos paralelos.
El cual, siendo de condición divina.
Sb 2, 23: Dios creó al hombre
para la inmortalidad y lo hizo imagen de su propio ser.
A ser tratado igual a
Dios.
Is 53, 12: Por eso le asignaré
una porción entre los grandes y repartirá botín con los poderosos; porque desnudó
el cuello para morir y fue contado entre los pecadores, él cargó con el pecado
de todos e intercedió por los pecadores.
Sino que se despojó de sí
mismo.
2 Co 8, 9: Pues conocéis la
generosidad de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, por vosotros se hizo
pobre para enriqueceros con su pobreza.
Asumiendo semejanza
humana.
Ga 4, 4: Pero cuando se cumplió
el plazo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley.
Haciéndose obediente
hasta la muerte.
Rm 5, 19: Hay más: por medio de
Jesucristo, que nos ha traído la reconciliación, ponemos nuestro orgullo en
Dios.
Por eso Dios lo exaltó.
Is 52, 13: Mirad, mi siervo
tendrá éxito, subirá y crecerá mucho.
Le otorgó el nombre.
Rm 14, 9: Para eso murió el
Mesías y resucitó: para ser Señor de muertos y vivos.
Toda rodilla se doble.
Is 45, 23: Lo juro por mi
nombre, de mi boca sale una sentencia, una palabra irrevocable: Ante mí se
doblará toda rodilla, por mí jurará toda lengua.
Toda lengua confiese.
Rm 10, 9: Si confiesas con la
boca que Jesús es Señor, si crees de corazón que Dios lo resucitó de la muerte,
te salvarás.
Para gloria de Dios
Padre.
1 Co 12, 3: Pero quiero que
comprendáis que el Mesías es cabeza de todo, el varón es cabeza de la mujer y
Dios es cabeza del Mesías.
Notas
exegéticas.
2 6 (a) Lit “en la forma de Dios”. La
misma palabra griega (morphe) es utilizada en el v. 7 (lit. “tomando la forma de esclavo”). Su
significado es casi idéntico al de “imagen” (eikôn), y los dos términos son utilizados indistintamente por los LXX. La “forma
de Dios” es, pues, sinónimo de “imagen de Dios”, que es el predicado aplicado a
Adán y a Cristo.
2 6 (b) Cristo, al no tener pecado no
tenía que morir (idéntica idea aparece en algunos apócrifos, como Henoc, IV
Esdras o II Baruc). Tenía, pues, el derecho a vivir eternamente, algo propio de
la divinidad. Otras traducciones posibles: “No retuvo celosamente el rango que
le igualaba a Dios” o “No consideró como presa el ser igual a Dios·. En este
último caso, habría una oposición implícita entre Jesús, segundo o último Adán
y el primer Adán.
2 7 (a) Lit.: “Se vació a sí mismo·. El
término kénosis
procede de una
raíz que significa “vaciar”. La fórmula está tomada de Is 53, 12. El pronombre
reflexivo, que aparece en el v. 7 (y ver Ga 2, 20), subraya la decisión del
mismo Cristo, que optó por la muerte.
2 7 (b) Este modo de existencia, a la
luz de la alusión a Is 53, 12, solo puede ser el del humillado Siervo paciente
de Yahvé, que murió por los demás. Nótese el contraste con Señor, v. 11.
2 7 (c) No hay intención de atenuar la
humanidad de Jesús. No obstante, si no hubiera sido diferente, no habría podido
salvarnos. Él que estaba “vivo” resucitó a los que estaban “muertos”. Él no
tenía necesidad de ser reconciliado con Dios, mientras todos los demás la tenían.
2 7 (d) Aunque diferente en su modo de
existencia, Cristo compartió la naturaleza humana común a todos.
2 8 (a) Al envío del Hijo con el Padre
para salvar a la humanidad, corresponde, de parte de Cristo, la obediencia.
2 8 (b) Mientras que la tradición primitiva
solo insistía en el efecto salvífico de la muerte de Cristo, Pablo subraya
lógicamente que el valor ejemplar de esta muerte está en el cruel castigo de la
crucifixión.
2 9 (a) Lit.: “sobre-exaltó”. El verbo
griego hypsoô, que significa normalmente
elevar, se traduce a menudo por “exaltar”. Aquí lleva además el prefijo hyper (del que se forma el mismo verbo),
que redobla su significado, por el hecho de que, si es cierto que todos los
justos serán exaltados, Cristo es superior a todos ellos.
2 9 (b) El nombre es el de “Señor”,
como explica el v. 11. Se trata aquí de un término funcional que no se refiere
precisamente a la naturaleza de Cristo; es un título que Cristo lo consigue por
su pasión y resurrección. A pesar de su uso cotidiano, y de su frecuente aplicación
a Cristo a lo largo de todo el NT, aquí se toma como que Cristo lo consigue por
su pasión y resurrección. A pesar de su uso cotidiano, y de su frecuente
aplicación a Jesucristo a lo largo de todo el NT, aquí se toma como un título “que
está sobre todo nombre”, la razón es que el NT lo reserva para Dios.
2 10 (a) La humanidad entera reconoce la
nueva dignidad de Jesús, como estaba anunciado que las naciones reconocerían a
Yahvé, Is 45, 23. El nombre propio de “Jesús” – sin más añadiduras – se usa aquí
deliberadamente para evocar la figura humillada y paciente de los vv. 6-8.
2 10 (b) Estas frases, que alteran la
cuidada estructura del himno, fueron probablemente añadidas por Pablo con el
fin de poner de relieve tanto el ilimitado alcance de la autoridad de Cristo,
como la dependencia respecto de su Padre.
2 11 Es la profesión de fe esencial
del cristianismo. – El Padre, que ha exaltado a Jesús, recibe toda gloria cuando
el Nombre que Él le ha dado es adorado y confesado. En Él desemboca, pues, la
glorificación del Hijo y, al mismo tiempo, su humillación.
Comentario.
-Himno cristológico
prepaulino que él aprendió en las primeras catequesis.
-Doble movimiento:
Cristo desciende –
Dios lo asciende.
Cristo se rebaja –
Dios lo levanta.
-Partes:
1ª:
Condición divina de
Jesús.
Descenso – muerte de
cruz.
2ª:
Sujeto: Dios.
Lo levanta –
resurrección – le concede autoridad – todo se le somete.
Evangelio.
FORMA LARGA
C.- |
X Pasión de
nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 14, 1-15, 47. Faltaban dos días para la Pascua y los Ácimos. Los sumos
sacerdotes y los escribas andaban buscando como prender a Jesús a traición y
darle muerte. Pues decían: |
S.- |
No
durante las fiestas; podría amotinarse el pueblo. |
C.- |
Estando
Jesús en Betania, en casa de Simón, el leproso, sentado a la mesa, llegó una
mujer con un frasco de perfume muy caro, de nardo puro; quebró el frasco y se
lo derramó sobre la cabeza. Algunos comentaban indignados: |
S.- |
-¿A
qué viene este derroche de perfume? Se podía haber vendido por más de
trescientos denarios para dárselo a los pobres. |
C.- |
Y
reprendían a la mujer. Pero Jesús replicó: |
X |
-Dejadla,
¿por qué la molestáis? Una obra buena ha hecho conmigo. Porque a los pobres
los tenéis siempre con vosotros y podéis socorrerlos cuando queráis; pero a
mí no me tenéis siempre. Ella ha hecho lo que podía: se ha adelantado a embalsamar
mi cuerpo para la sepultura. En verdad os digo que, en cualquier parte del mundo
donde se proclame este evangelio, se hablará de lo que esta ha hecho, para
memoria suya. |
C.- |
Judas
Iscariote, uno de los Doce, fue a los sumos sacerdotes para entregárselo. Al
oírlo, se alegraron y le prometieron darle dinero. Él andaba buscando ocasión
propicia para entregarlo. El
primer día de los Ácimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le
dijeron a Jesús sus discípulos. |
S.- |
-¿Dónde
quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua? |
C.- |
Él
envió a dos discípulos, diciéndoles: |
X |
-Id
a la ciudad, os saldrá al paso un hombre que lleva un cántaro de agua;
seguidlo, y en la casa adonde entre, decidle al dueño: “El Maestro pregunta:
¿Cuál es la habitación donde voy a comer la Pascua con mis discípulos?”. Él
os enseñará una habitación grande en el piso de arriba, acondicionada y
dispuesta. Preparádnosla allí. |
C.- |
Los
discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había
dicho y prepararon la Pascua. Al
atardecer fue él con los doce. Mientras estaban a la mesa comiendo dijo Jesús: |
X |
-En
verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar: uno que está comiendo
conmigo. |
C.- |
Ellos
comenzaron a entristecerse y a preguntarle uno tras otro. |
S.- |
-¿Seré
yo? |
C.- |
Respondió: |
X |
Uno
de los Doce, el que está mojando en la misma fuente que yo. El Hijo del
hombre se va, como está escrito; pero, ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo
del hombre será entregado!; ¡más le valdría a ese hombre no haber nacido! |
C.- |
Mientras
comían, tomó pan y, pronunciando la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: |
X |
Tomad,
esto es mi cuerpo. |
C.- |
Después
tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias, se lo dio y todos bebieron. Y
les dijo: |
X |
Esta
es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos. En verdad os digo
que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo
en el reino de Dios. |
C.- |
Después
de cantar el himno, salieron para el monte de los Olivos. Jesús les dijo: |
X |
Todos
os escandalizaréis, como está escrito: “Heriré al pastor y se dispersarán las
ovejas”. Pero cuando resucite, iré delante de vosotros a Galilea. |
C.- |
Pedro
le replicó: |
S.- |
Aunque
todos caigan, yo no. |
C.- |
Jesús
le dice: |
X |
En
verdad te digo que hoy, esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces,
tú me habrás negado tres. |
C.- |
Pero
él insistía: |
S.- |
Aunque
tenga que morir contigo, no te negaré. |
C.- |
Y
los demás decían lo mismo. Llegan
a un huerto, que llaman Getsemaní, y dice a sus discípulos: |
X |
Sentaos
aquí mientras voy a orar. |
C.- |
Se
lleva consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, empezó a sentir espanto y
angustia, y les dice: |
X |
Mi
alma está triste hasta la muerte. Quedaos aquí y velad. |
C.- |
Y,
adelantándose un poco, cayó en tierra y rogaba que, si era posible, se
alejase de él aquella hora; y decía: |
X |
-¡Abba!,
Padre: tú lo puedes todo, aparta de mí este cáliz. Pero
no sea como yo quiero, sino como tú quieres. |
C.- |
Vuelve
y, al encontrarlos dormidos, dice a Pedro: |
S.- |
Simón,
¿duermes?, ¿no has podido velar una hora? Velad y orad, para no caer en
tentación; el espíritu está pronto, pero la carne es débil. |
C.- |
De
nuevo se apartó y oraba repitiendo las mismas palabras. Volvió y los encontró
otra vez dormidos, porque sus ojos se les cerraban. Y no sabían que
contestarle. Vuelve por tercera vez y les dice: |
X |
Ya
podéis dormir y descansar. ¡Basta! ¡Ha llegado la hora; mirad que el Hijo del
hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ‘Levantaos, vamos! Ya
está cerca el que me entrega. |
C.- |
Todavía
estaba hablando, cuando se presenta Judas, uno de los Doce, y con él gente
con espadas y palos, mandada por los sumos sacerdotes, los escribas y los
ancianos. El traidor les había dado una contraseña, diciéndoles: |
S.- |
-Al
que yo bese, es él: prendedlo y conducidlo bien sujeto. |
C.- |
Y
en cuanto llegó, acercándosele le dice: |
X |
-¡Rabbí!. |
C.- |
Y lo besó. Ellos
le echaron mano y lo prendieron. Pero uno de los presentes, desenvainando la
espada, de un golpe le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote. Jesús
tomó la palabra y les dijo: |
S.- |
¿Habéis
salido a prenderme con espadas y palos, como si fuera un bandido? A diario os
estaba enseñando en el templo y no me detuvisteis. Pero, que se cumplan las
Escrituras. |
C.- |
Y
todos lo abandonaron y huyeron. Lo
iba siguiendo un muchacho envuelto solo en una sábana; y le echaron mano,
pero él, soltando la sábana se le escapó desnudo. Condujeron
a Jesús a casa del sumo sacerdote, y se reunieron todos los sumos sacerdotes
y los escribas y los ancianos. Pedro lo fue siguiendo de lejos, hasta el
interior del patio del sumo sacerdote; y se sentó con los criados a la lumbre
para calentarse. Los
sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno buscaban un testimonio contra Jesús,
para condenarlo a muerte; y no lo encontraban. Pues, aunque muchos daban falso
testimonio contra él, los testimonios no concordaban. Y algunos, poniéndose
de pie, daban falso testimonio contra él diciendo: |
S.- |
-Nosotros
le hemos oído decir: “Yo destruiré este templo, edificado por manos humanas,
y en tres días construiré otro no edificado por manos humanas”. |
C.- |
Pero
ni siquiera en esto concordaban los testimonios. El sumo sacerdote,
levantándose y poniéndose en el centro, preguntó a Jesús: |
S.- |
-¿No
tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que presentan contra ti? |
C.- |
Pero
él callaba, sin dar respuesta. De nuevo le preguntó el sumo sacerdote: |
S.- |
-¿Eres
tú el Mesías, el Hijo de Dios bendito? |
C.- |
Jesús
contestó: |
X |
-Yo
soy. Y veréis al Hijo del hombre sentado a la derecha del Poder y que viene
entre las nubes del cielo. |
C.- |
El
sumo sacerdote, rasgándose las vestiduras, dice: |
S.- |
¿Qué
necesidad tenemos ya de testigos? Habéis oído la blasfemia. ¿Qué os parece? |
C.- |
Y
todos lo declararon reo de muerte. Algunos se pusieron a escupirle y,
tapándose la cara, lo abofeteaban y le decían: |
S.- |
-Profetiza. |
C.- |
Y
los criados le daban bofetadas. Mientras
Pedro estaba abajo en el patio, llega una criada del sumo sacerdote, ve a
Pedro calentándose, lo mira fijamente y dice: |
S.- |
-También
tú estabas con el Nazareno, con Jesús. |
C.- |
Él
lo negó diciendo: |
S.- |
-Ni
sé ni entiendo lo que dices. |
C.- |
Salió
fuera al zaguán y un gallo cantó. La criada, al verlo, volvió a decir a los
presentes: |
S.- |
-Este
es uno de ellos. |
C.- |
Pero
él de nuevo lo negaba. Al poco rato, también los presentes decían a Pedro: |
S.- |
-Seguro
que eres uno de ellos, pues eres galileo. |
C.- |
Pero
él se puso a echar maldiciones y a jurar: |
S.- |
-No
conozco a ese hombre del cual habláis. |
C.- |
Y
enseguida, por segunda vez, cantó el gallo. Pedro se acordó de las palabras
que le había dicho Jesús: “Antes
que el gallo cante dos veces, me habrás negado tres”, y rompió a llorar. Apenas
se hizo de día, los sumos sacerdotes con los ancianos, los escribas y el
Sanedrín en pleno, hicieron una reunión. Llevaron atado a Jesús y lo
entregaron a Pilato. Pilato le preguntó: |
S.- |
¿Eres
tú el rey de los judíos? |
C.- |
Él respondió: |
X |
-Tú
lo dices. |
C.- |
Y
los sumos sacerdotes lo acusaban de muchas cosas. Pilato le preguntó de
nuevo: |
S.- |
-¿No
contestas nada? Mira de cuántas cosas te acusan. |
C.- |
Jesús
no contestó más; de modo que Pilato estaba extrañado. Por la fiesta solía
soltarles un preso, el que le pidieran. Estaba
en la cárcel un tal Barrabás, con los rebeldes que habían cometido un
homicidio en una revuelta. La muchedumbre que se había reunido comenzó a
pedirle lo que era costumbre. Pilato les preguntó: |
S.- |
-¿Queréis
que os suelte al rey de los judíos? |
C.- |
Pues
sabía que los sumos sacerdotes se lo habían entregado por envidia. Pero los
sumos sacerdotes soliviantaron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás.
Pilato tomó de nuevo la palabra y les preguntó: |
S.- |
-¿Qué
hago con el que llamáis rey de los judíos? |
C.- |
Ellos
gritaron de nuevo: |
S.- |
Crucifícalo.
|
C.- |
Pilato
les dijo: |
S.- |
-Pues,
¿qué mal ha hecho? |
C.- |
Ellos
gritaron más fuete: |
S.- |
-Crucifícalo. |
C.- |
Y
Pilato, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás; y a Jesús,
después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Los
solados se lo llevaron al interior del palacio – al pretorio – y convocaron a
toda la compañía. Lo visten de púrpura, le ponen una corona de espinas, que habían
trenzado, y comenzaron a hacerle el saludo: |
S.- |
-¡Salve,
rey de los judíos! |
C.- |
Le
doblegaron la cabeza con una caña, le escupieron; y, doblando las rodillas,
se postraban ante él. Terminada
la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa. Y lo sacan para crucificarlo.
Pasaba
uno que volvía del campo, Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo; y
lo obligan a llevar la cruz. Y
conducen a Jesús al Gólgota (que quiere decir lugar de “la Calavera”), y le
ofrecían vino con mirra; pero él no lo aceptó. Lo crucifican y se reparten
sus ropas, echándolas a suerte, para ver lo que se llevaba cada uno. Era
la hora tercia cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estaba
escrito: “El rey de los judíos”. Crucificaron con él a dos bandidos, uno a su
derecha y otro a su izquierda. Los que pasaban lo injuriaban, meneando la
cabeza y diciendo: |
S.- |
-Tú
que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres días, sálvate a ti mismo
bajando de la cruz. |
C.- |
De
igual modo, también los sumos sacerdotes comentaban entre ellos, burlándose: |
S.- |
-A
otros ha salvado y a sí mismo no se puede salvar. Que el Mesías, el rey de
Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos. |
C.- |
También
los otros crucificados lo insultaban. Al llegar la hora sexta toda la región
quedó en tinieblas hasta la hora nona. Y a la hora nona, Jesús clamó con voz
potente: |
X |
-Eloí,
Eloí, lemá sabaqtaní. |
C.- |
Que
significa: |
X |
-Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? |
C.- |
Algunos
de los presentes, al oírlo, decían: |
S.- |
-Mira,
llama a Elías. |
C.- |
Y
uno echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña,
y le daba de beber diciendo: |
S.- |
-Dejad,
a ver si viene Elías a bajarlo. |
C.- |
Y
Jesús, dando un fuerte grito, expiró. Todos se arrodillan y se hace una pausa. El
velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. El
centurión, que estaba enfrente, al ver como había expirado, dijo: |
S.- |
-Verdaderamente
este hombre era el Hijo de Dios. |
C.- |
Había
también unas mujeres que miraban desde lejos; entre ellas María la Magdalena,
María la madre de Santiago el Menor y de Joset, y Salomé, las cuales, cuando
estaba en Galilea, lo seguían y servían; y otras muchas que habían subido con
él a Jerusalén. Al
anochecer, como era el día de la Preparación, víspera del sábado, vino José
de Arimatea, miembro noble del Sanedrín, que también aguardaba el reino de
Dios; se presentó decidido ante Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato
se extrañó de que hubiera muerto ya; y, llamando al centurión, le preguntó si
hacía mucho tiempo que había muerto. Informado
por el centurión, concedió el cadáver a José. Este compró una sábana y,
bajando a Jesús, lo envolvió en la sábana y lo puso en el sepulcro, excavado
en una roca, y rodó una piedra a la entrada del sepulcro. María Magdalena y
María, la madre de Joset, observaban donde lo ponían. |
FORMA BREVE.
C.- |
Apenas
se hizo de día, los sumos sacerdotes con los ancianos, los escribas y el Sanedrín
en pleno, hicieron una reunión. Llevaron atado a Jesús y lo entregaron a
Pilato. Pilato le preguntó: |
S.- |
¿Eres
tú el rey de los judíos? |
C.- |
Él respondió: |
X |
-Tú
lo dices. |
C.- |
Y
los sumos sacerdotes lo acusaban de muchas cosas. Pilato le preguntó de
nuevo: |
S.- |
-¿No
contestas nada? Mira de cuántas cosas te acusan. |
C.- |
Jesús
no contestó más; de modo que Pilato estaba extrañado. Por la fiesta solía
soltarles un preso, el que le pidieran. Estaba
en la cárcel un tal Barrabás, con los rebeldes que habían cometido un
homicidio en una revuelta. La muchedumbre que se había reunido comenzó a pedirle
lo que era costumbre. Pilato les preguntó: |
S.- |
-¿Queréis
que os suelte al rey de los judíos? |
C.- |
Pues
sabía que los sumos sacerdotes se lo habían entregado por envidia. Pero los
sumos sacerdotes soliviantaron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás.
Pilato tomó de nuevo la palabra y les preguntó: |
S.- |
-¿Qué
hago con el que llamáis rey de los judíos? |
C.- |
Ellos
gritaron de nuevo: |
S.- |
Crucifícalo.
|
C.- |
Pilato
les dijo: |
S.- |
-Pues,
¿qué mal ha hecho? |
C.- |
Ellos
gritaron más fuete: |
S.- |
-Crucifícalo. |
C.- |
Y
Pilato, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás; y a Jesús,
después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Los
solados se lo llevaron al interior del palacio – al pretorio – y convocaron a
toda la compañía. Lo visten de púrpura, le ponen una corona de espinas, que
habían trenzado, y comenzaron a hacerle el saludo: |
S.- |
-¡Salve,
rey de los judíos! |
C.- |
Le
doblegaron la cabeza con una caña, le escupieron; y, doblando las rodillas,
se postraban ante él. Terminada
la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa. Y lo sacan para crucificarlo.
Pasaba
uno que volvía del campo, Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo; y
lo obligan a llevar la cruz. Y
conducen a Jesús al Gólgota (que quiere decir lugar de “la Calavera”), y le
ofrecían vino con mirra; pero él no lo aceptó. Lo crucifican y se reparten
sus ropas, echándolas a suerte, para ver lo que se llevaba cada uno. Era
la hora tercia cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estaba
escrito: “El rey de los judíos”. Crucificaron con él a dos bandidos, uno a su
derecha y otro a su izquierda. Los que pasaban lo injuriaban, meneando la
cabeza y diciendo: |
S.- |
-Tú
que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres días, sálvate a ti mismo
bajando de la cruz. |
C.- |
De
igual modo, también los sumos sacerdotes comentaban entre ellos, burlándose: |
S.- |
-A
otros ha salvado y a sí mismo no se puede salvar. Que el Mesías, el rey de
Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos. |
C.- |
También
los otros crucificados lo insultaban. Al llegar la hora sexta toda la región
quedó en tinieblas hasta la hora nona. Y a la hora nona, Jesús clamó con voz
potente: |
X |
-Eloí,
Eloí, lemá sabaqtaní. |
C.- |
Que
significa: |
X |
-Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? |
C.- |
Algunos
de los presentes, al oírlo, decían: |
S.- |
-Mira,
llama a Elías. |
C.- |
Y
uno echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña, y
le daba de beber diciendo: |
S.- |
-Dejad,
a ver si viene Elías a bajarlo. |
C.- |
Y
Jesús, dando un fuerte grito, expiró. Todos se arrodillan y se hace una pausa. El
velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. El
centurión, que estaba enfrente, al ver como había expirado, dijo: |
S.- |
-Verdaderamente
este hombre era el Hijo de Dios. |
C.- |
Había
también unas mujeres que miraban desde lejos; entre ellas María la Magdalena,
María la madre de Santiago el Menor y de Joset, y Salomé, las cuales, cuando
estaba en Galilea, lo seguían y servían; y otras muchas que habían subido con
él a Jerusalén. Al
anochecer, como era el día de la Preparación, víspera del sábado, vino José
de Arimatea, miembro noble del Sanedrín, que también aguardaba el reino de
Dios; se presentó decidido ante Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato
se extrañó de que hubiera muerto ya; y, llamando al centurión, le preguntó si
hacía mucho tiempo que había muerto. Informado
por el centurión, concedió el cadáver a José. Este compró una sábana y,
bajando a Jesús, lo envolvió en la sábana y lo puso en el sepulcro, excavado
en una roca, y rodó una piedra a la entrada del sepulcro. María Magdalena y
María, la madre de Joset, observaban donde lo ponían. |
Textos paralelos.
Dejadla, ¿por qué la molestáis?
Dt 15, 11-12: Nunca dejará de
haber pobres en la tierra; por eso yo te mando: Abre la mano a tu hermano, a tu
pobre, a tu indigente de tu tierra.
Id a la ciudad. Os saldrá
al paso una persona.
1 S 10, 2: [Samuel a Saúl] El
Señor te unge como jefe de su heredad. Hoy mismo, cuando te separes de mí, te
tropezarás con dos hombres junto a la tumba de Raquel, en la linde de Benjamín,
que te dirán: “Aparecieron las burras que saliste a buscar; mira, tu padre ha
olvidado el asunto de las burras y está preocupado por vosotros, pensando qué
va a ser de su hijo”.
Mientras estaban
comiendo.
1 Co 11, 23-25: Pues recibí del
Señor lo que os transmití: que el Señor, la noche que era entregado, tomó pan,
dando gracias lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros.
Haced esto en memoria mía. Lo mismo, después de cenar, tomó la copa y dijo:
esta copa es la nueva alianza sellada con mi sangre. Haced esto cada vez que lo
bebéis en memoria mía”.
Sangre de la alianza.
Mt 8, 11:Os digo que muchos
vendrán de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el
reino de Dios.
Heriré al pastor y se
dispersarán las ovejas.
Za 13, 7: ¡Despierta, espada,
contra mi pastor, contra mi valeroso compañero! – oráculo del Señor del
universo –. Hiere al pastor, que se dispersen las ovejas, mi brazo castigará
incluso a los zagales.
Tú me habrás negado tres.
Mc 14, 72: Al instante cantó
por segunda vez el gallo. Pedro recordó lo que le había dicho Jesús: Antes que
el gallo cante dos veces me habrás negado tres. Y rompió a llorar.
Pedro, Santiago y Juan.
Mc 5, 37: No permitió que lo
acompañase nadie, salvo Pedro, Santiago y su hermano Juan.
El espíritu está pronto.
Rm 7, 5: Mientras vivíamos bajo
el instinto, las pasiones pecaminosas, incitadas por la ley, actuaban en
nuestros miembros y dábamos fruto para la muerte.
Sus ojos estaban cargados.
Mc 9, 6: (No sabía lo que decía
pues estaban llenos de miedo).
Mirad, el que me va a
entregar está cerca.
Jn 14, 31: Pero el mundo ha de
saber que amo al Padre y hago lo que el Padre me encargó. ¡Arriba! vámonos de
aquí.
Pero él, dejando el
lienzo, se escapó desnudo.
Am 2, 16: El más valiente entre
los soldados huirá desnudo aquel día – oráculo del Señor –.
Destruiré este santuario
hecho por hombres.
2 Co 5, 1: Para ser libres
Cristo nos ha librado: manteneos pues firmes y no os dejéis atrapar de nuevo en
el yugo de la esclavitud.
Veréis al Hijo del hombre
sentado a la diestra del Poder.
Mc 13, 26: Entonces verán
llegar al Hijo del Hombre en una nube, con gran poder y majestad.
Sal 110, 1: Oráculo del Señor a
mi Señor; “Siéntate a mi derecha hasta que haga de tus enemigos escabel[1] de tus pies”.
También tú estabas con
Jesús de Nazaret.
Mt 2, 23: Y se estableció en
una población llamada Nazaret. Así se cumplió la anunciado por el profeta: se
llamará Nazareno (Is 11, 1).
Se repartieron sus
vestidos, echándolos a suertes.
Sal 22, 19: Se reparten mis
vestidos, se sortean mi túnica.
Crucificaron a dos
bandidos.
Is 53, 12: Por eso le asignaré
una porción entre los grandes y repartirá botín con los poderosos: porque
desnudó el cuello para morir y fue contado entre los pecadores, él cargó con el
pecado de todos e intercedió por todos los pecadores.
¡Es el Cristo, el rey de
Israel!
Jn 6, 30: ¿Qué señal haces para
que veamos y creamos?, ¿en qué trabajas?
Verdaderamente este
hombre era hijo de Dios.
Mt 4, 3: Se acercó el tentador
y le dijo: “Si eres hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”.
Que le seguían y servían.
Mc 6, 3: ¿No es este el
carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago y José, Judas y Simón? ¿No
viven aquí, entre nosotros, sus hermanas? Y esto lo sentían como un obstáculo.
Notas exegéticas
Biblia de Jerusalén.
14 1 Aunque de origen distinto, la
fiesta de Pascua y la de los Ázimos estaban tan unidas entre sí que
prácticamente se la identificaba (ver Dt 16, 1-8). Según la costumbre de
Jerusalén, los corderos eran sacrificados en el templo la tarde del día 14 del
primer mes (Nisán, generalmente en abril), víspera del plenilunio que sigue al
equinoccio de primavera. Los corderos eran consumidos al atardecer en el
interior de la ciudad, en familia o en grupos de diez a veinte personas (Ex 12,
1-14). A partir de las últimas luces del día 14, la levadura era retirada de
las casas y la consumición de pan fermentado estaba prohibida durante siete
días (Ex 12, 15-20). Al celebrar la antigua liberación de Egipto, Israel
recordaba y actualizaba los beneficios de Dios con la esperanza puesta en la
salvación mesiánica. Era la fiesta más grande el año. Como Pentecostés y la fiesta
de las Chozas, atraía a Jerusalén a numerosos peregrinos.
14 3 (a) Quizá un antiguo leproso, que
había conservado este apodo tras la curación.
14 3 (b) Mc concreta, con Jn 12, 3, la
calidad del perfume: nardo, extracto de una planta aromática de la India, y
solo él da el detalle de que la mujer quiebra el frasco para derramarlo más abundantemente
y más deprisa, gesto de afectuosa prodigalidad.
14 5 El equivalente a trescientas
jornadas laborales de un obrero agrícola (ver Mt 20, 20).
14 7 En griego los verbos están en presente,
por lo que la frase podría traducirse: “Porque pobres tenéis siempre con
vosotros y podéis hacerles bien cuando queráis, pero a mi no me tenéis siempre”.
Pero estos tiempos verbales pueden tener matiz de futuro. Expresan el valor,
siempre actual, de las palabras de Jesús.
14 8 Jesús relaciona el gesto de la mujer
con el drama que se avecina. Probablemente es esta la razón por la que Mc sitúa
este episodio al comienzo de los relatos de la Pasión, poniendo así de relieve
que esta unción desvela su sentido desde la Pasión y Resurrección de Jesús.
14 9 Ver 8, 35. Se puede reconocer aquí
el interés de Mc por la proclamación del evangelio, cuya finalidad es proponer
al creyente la obra de salvación cumplida en Cristo. Debido a su referencia a
la Pasión, el gesto de la mujer forma parte de la Buena Nueva.
14 12 Según Mt Jesús daba a conocer su
decisión al morador de Jerusalén a cuya casa él mismo se invitaba; según Mc,
una señal llevará a los discípulos delegados a una sala que encontrarán
completamente preparada. Aunque señal y preparación pudieron haberse ya
convenido de antemano, su presentación literaria, inspirada en 1 S 10, 2-5, da
a la escena una aureola de presciencia[2] sobrenatural. Obsérvese además que la estructura del episodio se parece
mucho a la preparación de la entrada mesiánica, Mc 11, 1-6.
14 14 Se puede entender de dos formas:
“la sala que me pertenece” o, más probablemente, “la sala que necesito”.
14 20 Estas palabras evocan también el
Sal 41. Cada invitado tomaba el alimento con la mano, directamente del plato
común.
14 21 No se puede aducir ningún texto
del AT que hable específicamente de la traición al Hijo del hombre. Quizás esta
referencia a la Escritura evoque en sentido muy amplio el Sal 41, citado antes
(ver Lc 22, 22 “según está determinado), y aplicado a la tradición de Judas por
Jn 13, 18.
14 24 La expresión “sangre de la
alianza· es la de Ex 24, 8.
14 25 El Reino de Dios es presentado
aquí con la imagen del banquete mesiánico (ver Is 25, 6; Lc 13, 28).
14 26 Se trata de los Salmos 115-118,
que se cantaban como acción de gracias al final de la cena pascual. Formaban la
segunda parte del Hallel, serie de salmos que empezaban con la aclamación Aleluya
= Alabad al Señor.
14 28 Otra traducción: “Yo os
conduciré a Galilea”. En contraste con el anuncio de la defección[3] de los discípulos, estas palabras de esperanza dejan entrever su
reagrupación. Según Mc, fue en Galilea, donde Jesús se manifestó por primera
vez (ver 1, 14); será allí también donde se aparecerá resucitado (16, 7).
14 30 Entendido quizá en sentido
literal: “antes de que un gallo tenga tiempo de cantar dos veces” (e.d. de
inmediato), o como expresión proverbial de “antes de la aurora”.
14 33 Una vez más, estos tres
discípulos son señalados como testigos privilegiados. Mc subraya así la
importancia que concede a esta última escena, en al que el Maestro y los suyos
están todavía reunidos, pero en la que se manifestará la oposición entre la
actitud de Jesús y la de los discípulos.
14 35 No se trata de una mera
indicación temporal. El contenido de esta “hora” que se aproxima es el de la
Pasión. Idéntico sentido de la palabra “copa”. Es la hora del cumplimiento del
designio de Dios.
14 36 Abbá es un nombre arameo que, en
labios de Jesús, expresa la familiaridad del Hijo de Dios con el Padre. Por eso
será puesto en boca de los cristianos a los que el Espíritu, Rm 5, 6, hace hijos
de Dios.
14 37 En este uso del nombre que Pedro
tenía antes de ser discípulo se advierte una clara intención: no poder
asociarse durante una hora a la vigilia de Cristo en agonía no es digno del
discípulo Pedro. El evangelista juega también con el término “hora”: mientras
Jesús, en último término, parece estar dispuesto a aceptar la “hora”
determinada por el Padre, Pedro es incapaz de compartir una “hora” con él.
14 38 La contraposición espíritu-carne
debe ser entendida no en el sentido paulino (el hombre natural opuesto al
espíritu de Dios) o griego (el cuerpo opuesto al espíritu), sino en el sentido
en que lo entendían algunos judíos de la época: Dios ha puesto en el ser humano
un espíritu orientado hacia el bien, pero al mismo tiempo es todo él carne,
en cuanto sometido al poder del pecado. El ser humano no está dividido en dos
partes, una buena y otra mala, sino que en su totalidad se halla situado entre
dos poderes.
14 41 (a) Estas palabras pueden significar
“ya no es necesario que veléis”, pero probablemente tienen un matiz irónico.
Otros traducen: “¿Estáis durmiendo y descansando?
14 41 (b) Para “Basta ya. Llegó…” existe
una variante: “El fin apremia”. La forma del verbo (apajei) está bien
atestiguada en los documentos profanos de la época (papyri), donde significa “pagada”,
“satisfecha”, hablando de una deuda. La expresión “Basta ya” (o, según otros, “Se
acabó”) se explica en relación con la hora determinada por Jesús. Jesús se
somete a la voluntad de su Padre, que él reconoce en la llegada a la hora
escatológica (v. 35).
14 44 Forma corriente de saludo entre
maestro y discípulo.
14 52 Detalle propio de Mc. Muchos
comentaristas ven en este joven al propio evangelista.
14 55 Mc presenta esta reunión como
una sesión oficial del Sanedrín, que está decidido a terminar con el proceso mediante
una condena a muerte. La búsqueda de testigos supone que se quieren respetar las
normas jurídicas de un proceso.
14 56 Lit. “No eran iguales”, bien
porque los testimonios eran distintos (de ahí la traducción; ver Dn 13, 48-61),
o bien porque no respondían a la realidad.
14 57 Mc insiste en los falsos
testigos (ver v. 59). Una afirmación como la de 13, 2 podía estar en el origen
de esta actuación, que reaparecerá en la crucifixión, (ver 15, 29 que aplica
estas palabras al cuerpo de Cristo resucitado).
14 58 Se trata del edificio reservado
a los sacerdotes, que constituía el lugar más sagrado del Templo. A diferencia
de Mt 26, 61, Mc destaca la oposición entre el templo antiguo y el templo
nuevo.
14 60 Como en Mt 26, 62, también se
traduce: “¿Nada respondes a lo que estos atestiguan contra ti?”.
14 61 (a) El silencio de Jesús ha sido interpretado
de diversas maneras. Parece evocar el del Siervo de Is 50, 6-8; 53, 7; ver
también Sal 39, 3.10.
14 61 (b) Calificativo que sustituye al
nombre de Yahvé, cuya pronunciación evitaban los judíos. De igual modo “el Poder”,
en el v. 62.
14 62 Esta declaración es una fórmula
de revelación. Según Mc, Jesús reconoce que es el Mesías y el Hijo de Dios, tal
como lo anu9nció al comienzo del evangelio. Según Mt 26, 64 (“Tú lo has dicho”)
y Lc 22, 67 (“Si os lo digo, no me creeréis), Jesús se expresa con cierta
reserva.
14 64 (a) Declararse el Mesías o el Hijo
de Dios (en el sentido de los textos judíos antiguos) no constituía una
blasfemia. Pero al hablar a la vez, de “sentarse a la diestra del Padre” y de “venir
entre las nubes del cielo”, Jesús reivindicaba un rango divino y podía ser
acusado de atentar contra las prerrogativas divinas.
14 64 (b) Mc piensa en un acto jurídico de
condena (Mt 26, 6 es menos explícito; Lc 22, 71 no menciona el veredicto). La
fórmula empleada distinta de la de 10 33, no permite decir si se trata de una
condena a muerte o de una decisión de enviar a Jesús donde Pilato reclamando su
muerte.
14 65 “escupirle” D Antigua Versión
Latina (a.f) , , texto de Cesarea Pesitta: “escupirle encima y cubrirle la cara
con un velo”, la mayoría de los manuscritos, por armonización con Lc 22, 64.
Adicción: “¿Quién es el que te ha pegado?”, testimonios de valor secundario,
por armonización con Mt 26, 68 y Lc 22, 65. Si Mc no menciona ni el velo ni la
pregunta, la escena no tiene carácter adivinatorio y se limita a ser una
ilustración de los ultrajes al profeta anunciados por Is 50, 6.
14 68 Este primer canto del galo, que
no inmuta a Pedro, y la falsa salida que le acompaña resultan extraños y llevan
a presentir un relato primitivo que solamente contenía una negación, con canto
del gallo y salida. Su combinación con dos relatos paralelos, procedentes de
otras tradiciones, produjo la cifra tradicional de tres negaciones. La
combinación de los textos, perceptible en Mc, ha sido difuminada en Mt y Lc, que
han suprimido el primer canto del gallo y restringido (o eliminado, Lc) la primera
falsa salida; esta está sugerida en Jn por la separación entre la primera
negación y las otras dos.
15 2 También podría traducirse: “Eres
tú quien lo dices”, una respuesta que implicaría cierta reserva por parte de
Jesús. En toda esta escena, Mc subraya más que Mt y Lc que el debate gira en
torno a la realeza de Jesús.
15 3 La imprecisión que se desprende
de “muchas cosas” (Lc 23, 3.5.14 menciona algunas) resalta la importancia dada
al tema de la realeza de Jesús.
15 8 Esta indicación supone que el
Pretorio se hallaba en un lugar elevado, lo cual se justifica mejor tratándose
de la colina occidental, donde se hallaba el antiguo palacio de Herodes el
Grande.
15 9 En Mc, la muchedumbre llega al
Pretorio para pedir el indulto de un preso, sin pensar en el caso de Jesús.
Pilato es el que se aprovecha de esta petición para proponer el indulto de
Jesús y librarse de ese modo de un caso embarazoso; pero los sumos sacerdotes
desbaratan su maniobra, contraponiéndole el nombre de Barrabás. Mt 27 17 ha
perdido estos matices atribuyendo a Pilato la torpeza de proponer él mismo la elección
entre Barrabás y Jesús.
15 13 La crucifixión, suplicio de
origen persa, fue adoptada por los cartagineses y se convirtió, entre los
romanos, en la pena más cruel e infamante para castigar el robo, el asesinato,
la traición y8 las revueltas. No podía ser aplicada a los ciudadanos romanos.
En Palestina fueron crucificados dos mil rebeldes por orden del legado romano
Varo, tras la muerte de Herodes el Grande. El año 7 sufrió el mismo suplicio
Judas el Galileo, por haber promovido un movimiento de oposición a los romanos.
15 15 Conforme a la costumbre romana,
la flagelación precedía a la crucifixión.
15 16 La cohorte era la décima parte
de una legión y estaba formada por seiscientos hombres. Pero no es necesario
dar al término su sentido técnico; posiblemente Mc piensa sin más en todos los
solados que estaban en el palacio.
15 18 El vestido púrpura (simulado aquí
con algún paño rojo), la corona y ese tipo de saludos eran prerrogativas de un
rey. En esta escena de escarnio, Mc insiste de nuevo en el tema de la realeza
de Jesús, Mesías crucificado.
15 21 Alejandro y Rufo eran sin duda
conocidos de la comunidad romana donde Marcos escribió su evangelio. Ver Rm 16,
13.
15 23 Según una costumbre judía, que
el Talmud fundamenta en Pr 31, 6, se suministraba a los condenados esta bebida
sedante o adormecedora.
15 25 Nueve de la mañana o, en sentido
más amplio, en tiempo entre las nueve y el mediodía.
15 27 Adicción v. 28: “Y se cumplió la
escritura que dice: Ha sido contado entre los malhechores” (Is 53, 12)”. Ver Lc
22, 37.
15 29 La expresión evoca Salmo 22, 8.
Se trata de un gesto de desprecio (Sal 109, 25).
15 33 Esta mención de la oscuridad en
pleno mediodía evoca quizá Am 8, 9-10; ver Ex 10, 22. – “Toda la tierra” o también
“todo el país”.
15 34 Forma aramea, Elahî, transcrito
Elôí, quizá bajo la influencia del hebreo Elohím. La forma Elí
dada por Mt es hebrea; es la del texto original del salmo y explica mejor
el juego de palabras de los soldados.
15 36 En torno de burla fingen querer
prolongar la vida de Jesús para ver si llega Elías. Pero, por alusión al Sal
69, 22, el relato vuelve a poner de relieve su interés teológico.
15 38 Este v. y el siguiente quieren
resaltar la importancia de la muerte de Jesús para la historia de la salvación.
El velo que ocultaba el Santo de los Santos (ver Ex 26, 33) se rasga, como símbolo
del libre acceso de todos a Dios (ver Hb 6, 19-20). Mc se muestra así atento a
todo lo que preludia la participación de los paganos en la salvación.
15 39 Lc hace decir al centurión: “Ciertamente,
este hombre era justo”, 23, 37. Ha visto, pues en Mc 15, 39 una alusión al
texto de Sb 2, 17: “Si el justo es hijo de Dios, él lo rescatará y lo librará
del poder de sus adversarios. Es un anuncio velado de la resurrección que será
confirmado por el descubrimiento del sepulcro vacío. La profesión de fe del
centurión forma inclusión con la proclamación de la voz celeste en el bautismo
de Cristo.
15 40 Probablemente la misma a la que
Mt 27, 56 llama madre de los hijos de Zebedeo.
15 43 Es decir, del Sanedrín. Los
romanos no se preocupaban del enterramiento de los condenados. Por el
contrario, la ley judía ordenaba enterrar a un ajusticiado antes de la caída
del sol (Dt 21, 22-23). También Hch 13, 29 atribuye a los judíos el
enterramiento de Jesús. El relato de Mc sugiere que era urgente debido a la
proximidad de la noche y el comienzo del sabbat. – Mc hace de José un
simpatizante (ver Lc 23, 51); Mt 27, 57 y Jn 19, 38 lo presentan como discípulo
de Jesús.
15 44 Var.: “si efectivamente había
muerto ya”.
Notas exegéticas Nuevo Testamento,
versión crítica.
14 El relato de la
pasión y resurrección de Jesús según Mc es el más sobrio y realista en los
evangelios sinópticos. En él se revela e interpreta totalmente el misterio de
Jesús-Cristo (cf. 1,1), verdadero Hijo del hombre y verdadero Hijo de
Dios. En medio de las tinieblas brota la luz en la confesión del centurión
pagano.
1 ERA LA PASCUA: gramaticalmente,
casi con valor de futuro: iba a ser, LA PASCUA no fue en su origen lo
mismo que la fiesta de LOS (PANES) ÁZIMOS (fiesta agrícola de primavera que
empezaba el día siguiente de la Pascua y duraba una semana; cf. Lv 23, 5-14. //
COMO MATAR (LO)…: lit. cómo de él en astucia habiéndose apoderado matarían.
3-9 Teniendo en cuenta
el dato de Jn 11, 2 y 12, 3, el título de esta perícopa[4] concreta identificamos a quien es llamado por Mc y
Mt, sin más, “una mujer”. La unción en Betania tuvo lugar seis días
antes de la Pascua, en casa de un tal Simón, que había sido leproso; Jesús la
interpreta y agradece como honras fúnebres anticipadas, homenaje a su cuerpo
entregado a la muerte. El relato es antítesis del siguiente, brevísimo (vs.
10-11); María, frente a Judas; la generosidad frente al cálculo mezquino; el
amor al Maestro frente a la traición.
3 BETANIA: aldea de
Lázaro, Marta y María, en cuya casa solía hospedarse Jesús. // NARDO AUTÉNTICO:
en oposición al falsificado; o quizá se trata, simplemente, del nombre concreto
– transliteración del arameo – de aquel perfume. El vocablo griego nárdos es
de origen semítico. // ROMPIÓ… Y… : “Si el alabastro no se rompe, no podemos
ungir”, el perfume no se expande (san Jerónimo).
4 ENTRE ELLOS: en su
origen parecería un dativo ético[5] arameo; o quizá equivale a: “realmente indignados”
(M. Black).
7 LOS TENÉIS: o, con
valor de futuro: los tendréis.
8 La muerte que Jesús
ve próxima, en condiciones externas iguales a las de un malhechor público,
debería acabar sin ritos funerarios: su cadáver podría quedar insepulto, a
merced de las aves de rapiña, o ser arrojado a la fosa común. Esta mujer que lo
unge, al adelantarse a rendir homenaje a un “difunto”, hace, previsoramente,
una obra de caridad, y por caridad: ama a Jesús.
9 Os digo de verdad:
cf. Mt 5, 18.
10 Para determinar a
JUDAS ISCARITOE (cf. 3, 19) el texto griego dice: “el UNO DE LOS DOCE”.
11 PROMETIERON DARLE
DINERO: la colocación estratégica del pronombre griego permite traducir: “le
prometieron que (le) darían dinero”.
12 EL PRIMER DÍA DE LOS
(PANES) ÁZIMOS: probablemente, el día anterior a la fiesta de los
panes ázimos (panes sin levadura). // EL CORDERO PASCUAL, lo mismo que en
el v. 14, es, lit., la Pascua. // VAYAMOS A HACER LOS PREPARATIVOS: lit.
habiendo ido preparemos.
15 CON ALFOMBRAS:
actualmente diríamos amueblada elegantemente.
19 UNO TRAS OTRO (lit. uno
tras uno): o individualmente, e.d., cada uno por su parte.
20 EL QUE MOJA: el que “está
mojando” ahora mismo; o “el que suele mojar” a diario. Si tenemos en cuenta el
simbolismo de la comida en Oriente, las palabras de Jesús dicen: “El que
participa de mi intimidad”.
21 “Aquel “¡ay!” no de
dijo únicamente por Judas, sino por todos los que traicionan a Cristo”. (Orígenes).
23-24
Jesús
rubrica con su propia sangre un pacto nuevo (cf. Jr 31, 31-33), que supera al
de Moisés sellado con sangre de víctimas (cf. Ex 24, 8). De todo el contexto se
deduce que Jesús celebró en la cena un verdadero sacrificio, aunque incruento y
misterioso: la víctima real son el cuerpo y la sangre de Jesús.
29 LE DIJO: lit. decía
a él.
30 HOY. el día empezaba
a contar desde la puesta del sol.
31 Lit. él empero
sobreabundantemente hablaba…
32 Y LLEGAN A…
GETSEMANÍ (= “lagar de aceite”, almazara); finca particular (“huerto”; Jn 18,
1) en la ladera occidental del Monte de los Olivos.
33 LLEVÓ… Y JUAN: cf.
referencias bíblicas en 5, 37. // HORRORIZADO: o desanimado, desmoralizado.
SENTIRSE… HUNDIDO es angustiarse. Mc registra sin tapujos las reacciones
de angustia y tristeza mortal de Jesús aquella noche: tristeza del Hijo
del hombre ante su rechazo por parte del pueblo elegido y ante los pecados de
los hombres, aun dentro de la Iglesia, a lo largo de la historia humana; angustia
y pavor ante el gravísimo sufrimiento injusto; repugnancia y tedio
ante la muerte, y muerte en cruz, humillación suprema para un inocente que
prevé la ingratitud de muchos redimidos por él.
34 LLENA DE TRISTEZA
MORTAL: lit. triste hasta la muerte. // QUEDAOS AQUÍ Y VELAD: el tiempo
verbal griego, diverso en cada uno de estos imperativos, da matices a la
petición de Jesús: “No os marchéis… quedaos velando”.
35 SE POSTRÓ: lit. se
postraba. // SI ERA POSIBLE: lit. si posible es. // AQUELLA HORA: lit. la
hora dolorosa de la Pasión, que entraba en los planes divinos.
36 ABBÁ (cf. Rm 8,
14-17), traducido por el evangelista para sus lectores no judíos (PADRE), es el
término del lenguaje infantil para llamar padre natural (papá). Aunque
más tarde se extendió como título de cortesía (cf. Mt 23, 9), siempre se
consideró demasiado familiar para que un judío se dirigiera de esa forma a Dios
en su oración ersonal. Lit, abbá, el Padre. // ESTE CÁLIZ: el término ha
entrado en nuestra lengua, en expresiones como “el cáliz de la Pasión”, “cáliz
de amargura”. El vocablo grtiego es el mismo que en el v. 23 traducimos por vaso.
(( PERO NO SE TRATA DE LO QUE YO QUIERO, SINO más bien de LO QUE q uieres TÚ: el “yo” y el “tú” encierran las dos
últimas frases; el tú final triunfa sobre la sensibilidad humana del
hijo.
37 FUE Y LO ENCONTRÓ: ¿Por
qué Jesús llama a PEDRO con su nombre antiguo de SIMÓN?
38 VELAD Y REZAD: o,
como endíadis: velad rezando, velad en oración. // EL ESPÍRITU … LA
CARNE…: la buena voluntad, deseosa de agradar a Dios; y la debilidad natural o
corporal, que resiste el esfuerzo. La contraposición supone el dualismo
alma-cuerpo en el ser humano.
39 VOLVIÓ A APARTARSE:
lit. de nuevo habiéndose apartado. // LA MISMA ORACIÓN: lit. la misma
palabra, en singular; no necesariamente “las mismas palabras”.
41 ¡PODÉIS SEGUIR
DURMIENDO Y DESCANSANDO!: la diversa puntuación que puede adoptarse en el texto,
y la expresión griega “tò loipòn”, hacen posibles otras traducciones:
interrogativa, de queja (“Y, mientras tanto, dormís!”; o “Lo que queda por
hacer es dormir”); o permisiva, en tono irónico (“Para lo que queda, ¡dormid!”);
o “Lo que es por mí, seguid durmiendo”). // ¡YA ESTÁ! o ¡basta! ¿Es una
expresión familiar? ¿Hay que dar al verbo griego el sentido comercial de “recibir”
(“Ya está cerrada la cuenta”)? ¿Hay que pensar bajo esa palabra, en el verbo
arameo “dhq”, no “rhq”, que diría “urge” (=urge la hora)?
// MIRAD: lo mismo que en el versículo siguiente es, lit., mira (imperativo
griego singular, prácticamente convertido en una partícula para llamar la
atención). // EN MANOS: lit. a las manos.
43 LOS SUMOS SACERDOTES…
LOS ESCRIBAS Y… LOS ANCIANOS: los tres grupos que componían el sanedrín (cf.
Hch 5, 21). Judíos, básicamente del partido saduceo, fueron los directamente
responsables del prendimiento de Jesús.
44 AQUEL ES: lit. este
(o ese) precisamente es.
47 UNO DE LOS PRESENTES:
por Jn 18, 10 sabemos que fue Pedro. // LA ESPADA: su propia ESPADA: es uno
de los posibles matices de la voz media griega original: aspasámenos.
49 QUE SE CUMPLAN LAS
ESCRITURAS: o bien: “(Tenía que suceder esto) para que se cumplieran las
Escrituras”.
50 ABANDONÁNDOLO,
HUYERON TODOS: dejaron de ser discíulos suyos. Demasiado contraste con 1, 18.20
(“dejando las redes lo siguieron”, “dejando a su padre en la barca lo siguieron”)
y con 10, 28 (¡nosotros dimos el paso de dejarlo todo, y venimos siguiéndote”).
51-52
¿Tal
vez es un dato autobiográfico del evangelista? DESNUDO: el vocablo original
puede significar también 2vestido con ropa interior”.
53 SE REUNIERON los
tres grupos componentes del sanedrín. Tal vez el relato de Mc anticipa a la
reunión nocturna, precipitada, los datos de la reunión “legal” tenida al
amanecer (cf. 15,1).
54 LA LUMBRE es, lit., la
luz; quizá se tradujo equivocadamente al griego el vocablo hebreo-arameo ’wr
(or/ur): “luz” y “fuego”.
58 En Jn 2, 19 se
aplica la frase a la resurrección de Jesús. Al poner en boca de Jesús que él
mismo destruiría violentamente el templo de Jerusalén, deformaban lo que
realmente había dicho: “Podéis destruir vosotros este templo, pero yo lo
levantaré en tres días”. La fórmula EN TRES DÍAS es similar a la de Lc 9, 22.
60-61
A(L)
MEDIO: o en medio, ante todos, en público. // QUE TESTIFICAN ESTOS: qué
es lo que estos están diciendo contra ti. // CALLABA Y NO RESPONDÍA NADA: sobre
el silencio de Jesús ante los diversos tribunales, dato que repiten todos los
evangelistas. // ¿TÚ ERES… EL HIJO BENDITO?: “el Bendito” era un apelativo que
evitaba pronunciar directamente el nombre de Dios. Se ha considerado imposible
que un sumo sacerdote saduceo preguntara eso, por asumir él mismo la dignidad
de Mesías; si eso es cierto, la respuesta de Jesús fue, en los oídos de
aquellos hombres, además de “blasfema”, ofensiva para Caifás.
62 Ha terminado el
tiempo del “secreto mesiánico”. Ante la pregunta del sumo sacerdote confiesa
Jesús públicamente su identidad; con su declaración firma su sentencia de
muerte; luego, con la alusión al texto de Dan 7, 13, añade una advertencia a
sus jueces: “También vosotros seréis juzgados un día”. // “Sentarse a la
derecha” de Dios (hebraísmo); circunlocución que significa participar de la
divinidad, tener el mismo poder de Dios. // EL PODER: la Omnipotencia, el
Omnipotente. También Jesús, con esa fórmula, evita pronunciar directamente el
nombre de Dios, aunque entonces no hubiera sido pronunciado “en vano”.
63 RASGÁNDOSE LA TÚNICA
(lit. rasgado las túnicas de él) como signo oriental de horror, de
disgusto o de tristeza. “Rompió su vestido para romper las leyes divinas y humanas.
Hizo pedazos su ropa para hacer pedazos la sacrosanta humanidad de Cristo. ¿Qué
necesidad tenemos de testigos, dijo. Respondido se está que ninguna, donde el
juez es juntamente testigo falso y falso testimonio”; es el comentario de
Quevedo.
64 Conforme a Sn 7, 5
nadie es culpable de blasfemia “si no pronuncia explícitamente el Nombre (de
Dios)”. LA BLASFENIA de Jesús, según apreciación de Caifás, consiste en que
aquel aldeano de Nazaret, al aplicarse las prerrogativas de Juez escatológico, propias
de Dios, se colocaba en la esfera divina. Entendieron la respuesta de Jesús en
su verdadero significado; así la dignidad mesiánica de Jesús quedó rechazada
clamorosamente. El blasfemo merecía la pena de muerte, en concreto ser colgado
de un madero o de un árbol (Escritos rabínicos Sifre Deuteronomio 21,22 y Sn 6,
4).
65 ALGUNOS de los
mismos miembros del sanedrín, según el relato de Mc, empezaron a torturar al
prisionero. // … A ESCUPIRLE, Y A TAPARLE EL ROSTRO “para poder abofetearle a
gusto” (A. Manaranche). Probablemente la expresión “SE ENSAÑARON…” es en el
texto griego un latinismo vulgar.
66-72
Mc
narra con crudeza la caída de Pedro, que tantas veces le oiría predicar. Hay
tres pasos: ignorancia fingida, negación seca, negación reforzada con
maldiciones y juramente.
67 SE FIJÓ… Y DICE: las
palabras de la sierva suenan así, lit.: también tú con el Nazareno estabas,
el Jesús.
70 La traducción de la
parte narrativa del versículo quiere señalar el matiz de acción repetida de las
formas verbales griegas: lit. nuevamente negaba… nuevamente decían.
72 LA FRASE (lit. la
palabra) QUE LE HABÍA DICHO (lit. cómo dijo a él). // ROMPIÓ A
LLORAR ES, lit. habiendo irrumpido (?) lloró.
15,
1 DE
MADRUGADA: porque sólo tenían valor legal los juicios celebrados durante el
día. // ES DECIR, TODO EL SANEDRÍN: pero no asistieron todos sus miembros (al
menos José de Arimatea, según Lc 23, 52; y probablemente tampoco asistió
Nicodemo). // PARA ENTREGAR(LO) A PILATO, que normalmente residía en Cesarea,
pero en las grandes fiestas subía a Jerusalén para prevenir o controlar de
cerca posibles revueltas. Su residencia en Jerusalén era: o la torre Antonia,
cuartel de la guarnición romana en el noroeste del templo o, más probablemente,
el palacio de Herodes (llamado palacio “de los asmoneos”), en la colina
occidental, distrito en el que residía Herodes Antipas.
2 TÚ (LO) DICES (cf. “Tú
lo has dicho”: Mt 26, 25: afirmación velada de que verdaderamente es eso que
le reprochan: EL REY DE LOS JUDÍOS, e.d., el Mesías, aunque no como ellos lo
imaginan.
4-5 DE CUANTAS COSAS: O,
COMO ADVERBIO: con que insistencia. Sobre el silencio de Jesús en la
Pasión, cf. referencias bíblicas en 14, 60s. San Ambrosio comentó: “Acusan al
Señor, y calla. Y calla bien, pues no necesita defensa. Ansíen ser defendidos
los que temen ser vencidos. Con su silencio, (Jesús) no confirma la acusación,
sino que, al no rechazarla, la menosprecia. Pues, ¿qué podría temer el que no
ambicionaba su propia salvación? La salvación de todos pone en peligro la suya,
para poder seguir la de todos”.
6 Esta costumbre de que
EN CADA FIESTA (DE PASCUA) dejara el gobernador en libertad a un preso la
conocemos únicamente por los textos evangélicos.
8 AL SUBIR hacia el
pretorio. // LA GENTE: la turba, quizá son los partidarios de Barrabás el
revolucionario.
10 La palabra hebrea y
aramea quin‘ah “envidia”, “ira”, también vale para decir “celos”. En el
texto quizás subyace ese aramaísmo, y así resultaría que LOS SUMOS SACERDOTES
pidieron la muerte de Jesús por celo de Dios, por honra de Dios. Impresiona esa
ira santa contra un “blasfemo”. Por su parte, Pilato sabía que en la
acusación de traición contra la autoridad romana había otros intereses, y no la
tomó en serio; pero por esto mismo, si pensaba que Jesús era inocente, al
condenarlo a muerte cometía pecado (Jn 19, 11).
12-14
LES
DIJO (bis): lit. decía a ellos. // VOLVIERON A GRITAR: Mc no ha
hablado de un clamor anterior, pero es característico de su estilo el uso
frecuente del adverbio griego pálin (“de nuevo”, “otra vez”), sin valor
específico.
15 El gran motivo de la
justicia humana para condenar a un inocente: QUERIENDO DAR GUSTO A LA GENTE. //
DESPUÉS DE FLAGELAR(LO): Para evitar la flagelación Jesús no pudo apelar a la
ciudadanía romana, como Pablo (cf. Hch 22, 25-29), ni acogerse a la Ley judía,
que prohibía dar más de cuarenta golpes, suponiendo que el reo los soportase
(cf. Makkot 3, 11). Los romanos no ponían límite al número de azotes de modo
que el reo podía morir bajo los golpes. En el caso de Jesús, la flagelación no
fue la tortura en un interrogatorio, ni suplicio independiente de la
crucifixión, capaz por sí solo de dar la muerte al reo, sino el tormento
aplicado al reo antes de crucificarlo, para quebrantar sus fuerzas y abreviar
el final.
16 Comienza una
descripción brevísima de la mayor vergüenza histórica del género humano: el
reino de Dios, presente ya en Jesús, no solo es rechazado intelectualmente,
sino que es tomado a burla: ¡los hombres se divierten burlándose de Dios! // O
SEA, (EL) PRETORIO: lit. que es pretorio. // TODA LA COHORTE: todos los
soldados de la cohorte que andaban por allí. Una cohorte solía tener entre
seiscientos y mil hombres; el gobernador romano disponía de cuatro cohortes:
una en Jerusalén, las otras tres, normalmente en Cesarea.
20 DE LA LABRANZA: o,
simplemente, del campo. // ALEJANDRO Y RUFO eran, sin duda, conocidos
por los destinatarios de Mc. // LA CRUZ DE JESÚS: el texto griego, traducido a
la letra, podría crear confusión: dice “su cruz”.
22 A (JESÚS): lit. a
él. // La pequeña elevación rocosa DEL GÓLGOTA (en arameo Gûlgûta‘:
cráneo, o CALAVERA) estaba fuera de la muralla, en el noroeste de la ciudad; su
nombre se debía a su parecido con una calavera humana. // SIGNIFICA: lit. es.
23 EL VINO MIRRADO
servía de narcótico.
24 LO CRUCIFICARON: “Así,
con los términos más sencillos posibles, se consigna aquel acto espantoso, sin
intentar describir los detalles desgarradores (V. Taylor). La crucifixión,
suplicio originario de Persia (s. V a.C.), era usada por los romanos para
ajusticiar a esclavos, bandidos, y revolucionarios.
25 ERA (LA ) HORA
TERCIA: las nueve de la mañana, dato que parece menos exacto que el de Jn 19,
14; ¿reconstruyó Mc el horario de la Pasión tomándolo de alguna primitiva celebración
cristiana, o fijándose en las horas usuales de oración?
26 ESTABA ESCRITA LA
ACUSACIÓN…: lit. y estaba la inscripción de la causa (= de la denuncia,
del cargo, del motivo de la condena) de él (=contra él) sobre
escrita. // EL REY DE LOS JUDÍOS: Oficialmente en los informes del gobernador
a Roma pudo figurar esta explicación de la muerte de Jesús como revolucionario
o subversivo. Pero Jesús nunca se consideró Mesías político-social, ni aceptó
ser tenido por tal; al contrario, rechazó como tentación la concepción política
del mesianismo; basta repasar su predicación sobre la no violencia, sobre no
devolver mal por mal, el amor a los enemigos, la bienaventuranza de los
pacificadores, la orden de no sacar la espada, la obediencia a la autoridad,
etc.
27 UNO A… SU IZQUIERDA:
lit. a uno desde (las regiones) derecha y otro desde (las
regiones) izquierdas de él. Algunos manuscritos añaden el v. 28 con
parte de Lc 22, 37.
29 (TÚ), QUE IBAS A
DESTRUIR… Y A EDIFICAR (LO): lit. el que destruye… y que edifica.
33 (LA) HORA SEXTA: EL
MEDIODÍA. // EL PAÍS: Palestina. // (LA) HORA NONA: las tres de la tarde.
34 Las palabras
iniciales del Sal 22, que probablemente Jesús recitó entero, expresan el
abandono misterioso del Hijo (aunque un “justo” que empieza su oración
diciendo: “Dios mío, Dios mío” …¡no está abandonado de Dios!). En
la cita del Salmo en arameo, como es el caso de Mc, el por qué arameo
original ha sido traducido para qué (también en Mt). Es verdad que la frontera
entre ambos significados – por qué y para qué – es fácilmente franqueable, pero aquí el enfoque es diverso:
para Mc y Mt Jesús (y con él ha de hacer lo mismo todo cristiano que sufre) no
pregunta el motivo (=¿qué he hecho yo de malo para sufrir esto?), sino la
finalidad, la intención de
Dios para mayores bienes (=¿qué pretende Dios con mi crucifixión?, ¿hacia dónde
me lleva?, ¿qué objetivo quiere alcanzar con este sufrimiento mío?. // SIGNIFICA:
lit. es. // DIOS MÍO: lit. es vocativo semítico: el Dios de mí.
36 VINAGRE: vino-agrio,
la bebida de los soldados.
37 La muerte real de
Jesús, sucedida aproximadamente el 7 de abril del año 30 de nuestra era, fue
atestiguada por testigos fidedignos (explícitamente los cuatro evangelistas;
Pedro en sus discursos de Hechos y en sus cartas, las mujeres que estuvieron en
el Calvario, Nicodemo y José de Arimatea, los sumos sacerdotes y el centurión
que dirigió la ejecución: vv. 44-45). Es dato que no pudieron rebatir los jefes
religiosos de Israel.
38 LA CORTINA del “Santo
de los santos” (Ex 26, 31-33) SE RASGÓ EN DOS, DE ARRIBA ABAJO: así ha quedado
abierta la entrada a la intimidad de Dios; podemos pasar al Padre a través de
la humanidad de su Hijo.
39 Las palabras de un
pagano que vio morir a Jesús son el punto culminante del “Evangelio de Jesucristo
Hijo de Dios”. Aparte del significado original que pudieron tener en
boca de un soldado romano, el evangelista Mc ha considerado esas palabras como
auténtica confesión de fe en la filiación divina de Jesús.
40 MARÍA LA MAGDALENA:
e.d. probablemente, oriunda o habitante de Magdala (o Magdala, del hebreo migdôl
= torre), importante centro industrial de consrvas de pescado, en la ribera
occidental del lago de Galilea, doce kilómetros al sur de Cafarnaún. ¿Por qué
los evangelistas no mencionan ninguna visita de Jesús a esta ciudad, situada en
una ruta que él frecuentó? // SANTIAGO… Y… JOSÉ: ¿son los mismos citados en 6,
3? // SALOMÉ: madre de los apóstoles Santiago (el Mayor) y Juan, según Mt 27,
56.
42 O SEA: lit. que
es (=que significa). En un parénteisis, Mc explica el término griego que
traducimos “Preparación”; como si dijera: puesto que era el viernes.
43 DE la aldea llamada
ARIMATEA, a unos treinta kilómetros al norte de Jesusalén. // AUDAZMENTE FUE:
lit. habiéndose atrevido, fue.
44 En vez de SI HACÍA
TIEMPO QUE, algunos manuscritos leen: si ya.
46 A (JESÚS): lit. a
él.
Notas exegéticas
desde la Biblia Didajé.
14, 1s. Con Cristo ahora en Jerusalén,
la determinación de sus enemigos se fortaleció. Sin embargo, temían una
protesta pública e incluso un motín si lko detenían, ya que tenía un respaldo
significativo entre el pueblo judío. Cuando Judas se acercó a los sumos
sacerdotes para tramar el arresto de Cristo, su plan de acción comenzó a tomar
forma. Cat. 574.
14, 1 La Pascua conmemora la
liberación de Israel de Egipto e implica una comida compartida, sagrada. En los
días del Templo, era necesario que los hombres judíos celebrasen esta fiesta en
Jerusalén; por tanto, la población de la ciudad santa aumentaba varias veces al
llegar los peregrinos llegaban. Cat. 1363.
14, 5 Un denario era un día de salario
para un obrero (Mt 20,2). El perfume era muy costoso.
14, 8 Los cuerpos de aquellos que eran
condenados a la pena de muerte por sus crímenes no eran ungidos con los
perfumes utilizados habitualmente en las prácticas funerarias judías. En este
pasaje, la unción de Cristo por la mujer le prepara espiritualmente para su
sepultura anticipando parte de su muerte en la cruz. Cat 1525.
14, 12-31 En la comida de Pascua que
Cristo celebró con sus discípulos, anunció la traición de un apóstol. Debido a
que Dios puede sacar el bien incluso del mal, nuestra libertad de elección
hacia el mal, puede mediante las intervenciones misteriosas de la gracia de
Dios, estar integrada en los planes para nuestra redención. Cat. 597 y 1339.
14, 21 Esta declaración fue hecha para
subrayar la enorme gravedad del pecado de Judas. Sin embargo, solo Dios conoce
el grado del pecado y la culpabilidad de cada uno de los que jugaron un papel
en la traición y muerte de Cristo. Cat 597.
14, 22-25 Cristo, el cordero inmaculado de
Dios, ofreció su propio cuerpo y su propia sangre instituyendo así la
Eucaristía en la Última Cena. La liturgia eucarística es una participación en
el banquete celestial y una representación del único sacrificio de Cristo. En
la Última Cena, el sacrificio eucarístico de Cristo anticipó su pasión y8
muerte de una manera incruenta. En cada Misa, se renueva ese mismo sacrificio.
La palabra de Cristo en el relato de la institución no puede tomarse solamente
de forma simbólica. La Iglesia ha enseñado siempre que tras las palabras de la
consagración, el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de
Cristo. La presencia de Cristo en la Eucaristía se conoce como la presencia
real, mientras que la manera de cambio se llama transustanciación. Cat.
1339-1340, 1374-1378.
14, 22 Nótese cómo las palabras usadas
por Cristo en la institución de la eucaristía son las que empleó en la
multiplicación de los panes (Mc 6, 41). Las palabras “tomó”, “bendición”, “partió”
y “dio” vinculan claramente la alimentación de las multitudes con la
institución de la Eucaristía. Por su parte, la institución de la Eucaristía
predijo la ofrenda de su cuerpo en la Cruz. Estas mismas palabras se emplean en
la oración eucarística en la Misa. Cat. 1328-1332.
14, 24 Al igual que la sangre del sacrificio
fue derramada en el Monte Sinaí para establecer la antigua alianza con Moisés,
la sangre del sacrificio de Cristo fue derramada para establecer la antigua
alianza. La oferta sacramental de su Cuerpo y Sangre reafirma el nuevo pacto de
Cristo de gracia y amor. Cat. 1365.
14, 25 El “nuevo” vino representa el banquete
de bodas del cielo, “donde los fieles beberán el vino nuevo convertido en la
Sangre de Cristo (Cat 1335). La pasión y muerte de Cristo son la Pascua
definitiva y, al mismo tiempo, la recepción de la Eucaristía es la definitiva
comida de la Pascua. Cat. 1402-1403.
14, 36 En su angustia y temor, Cristo
pidió a su Padre un aplazamiento de su sufrimiento inminente. Aunque Cristo se
dirigió a su pasión y crucifixión con angustia, en su oración afirmaba claramente,
que aceptaba plenamente la voluntad del Padre. Cat. 473, 2607, 2620 y 2701.
14, 38 Con estas palabras se describe
el problema fundamental del pecado. No solo debemos desear el bien sino también
trabajar para conseguirlo. La oración y el negarse a sí mismo (mortificación)
son esenciales en esta batalla. Cat. 2849.
14, 43-52 Con el arresto de Cristo, los
discípulos lo abandonaron. Entre aquellos que huyeron estaba un hombre joven
que huyó desnudo. Algunos estudiosos sugieren que Marcos puede estar refiriéndose
a sí mismo. Cat. 1851.
14, 55 El sanedrín – del griego syn y
hedra, significan “con asiento” – fue el más alto tribunal de la ley
judía, y los romanos le permitieron mantener una amplia autoridad sobre los
asuntos religiosos y civiles. Presidido por el sumo sacerdote, el sanedrín incluía
a los jefes de los sacerdotes (antiguos sumos sacerdotes), a los ancianos, y a
los escribas. Cat. 443, 585.
14, 58 Cristo predijo la destrucción
del Templo (Mc 13, 2) pero aquí se estaba refiriendo al templo de su cuerpo que
sería reconstruido en tres días por medio de su resurrección. Cat. 593.
14, 62 Yo soy: estas palabras de Cristo son
una reminiscencia de YHWH (Ex 3, 14-15), el nombre de Dios dado a Moisés. Aquí,
Cristo aceptó el título de “Hijo del Bendito” (es decir, “Hijo de Dios”), que
le condujo a su condena por blasfemia. A la derecha del todopoderoso:
esto indica la gloria y honor de Cristo como una de las Tres Personas de la
Trinidad, de Dios. El credo de los apóstoles y el credo de Nicea afirman que
Cristo, después de su Ascensión, está sentado a la derecha de Dios Padre. Cat.
659 y 663.
14, 63 Este acto dramático expresa una
gran angustia o tristeza, así como indignación y protesta contra el sacrilegio
de blasfemia. Al rasgar sus vestidos, Caifás acusó a Cristo de blasfemia; sin
embargo, violó la misma ley mosaica (Lv 21,10) en virtud de la cual él acababa
de condenar a Cristo. Como señala Juan, la túnica de Cristo, símbolo de su
eterno sumo sacerdocio, no fue dividida (Jn 19, 23-24).
14, 66-72 Tras la negación, Pedro recordó
inmediatamente las predicciones de Jesús y lloró amargamente de dolor por su
pecado. Cat 1429.
15, 1-15 Cristo habló poco con Poncio
Pilato, el procurador romano de Judea, que se dirigió a la multitud para
ofrecerles la opción de liberar a Jesús o a Barrabás, un revolucionario. Barrabás
en arameo significa “hijo del padre”; es irónico que fuese liberado
mientras que Jesucristo, el Hijo de Dios Padre, era condenado a muerte. Cat.
591.
15, 15 Pilato era de personalidad débil
que sabía perfectamente que Cristo era inocente pero lo declaró culpable por
cobardía y lo entregó para que lo crucificarona con el objetivo de aplacar las
multitudes encolerizadas. La flagelación era un tipo de castigo que implicaba
azotar a la víctima con un látigo. Cat 572.
15, 16-20 Cristo fue rechazado no solo por
los judíos sino también por los gentiles. Los soldados gentiles lo reconocen
como rey, pero en tono de burla. Cat. 597-598.
15, 27 Muchos códices añaden aquí (v.
28): “Así se cumplió la Escritura que dice: “Lo consideraron como un malhechor”
(cita de Is 53, 12); la lectura no parece original, pues no corresponde a la
forma normal de citar el AT Marcos.
15, 34 El grito de Cristo viene del
salmo 22, que es la oración de un hombre santo humillado y perseguido, pero que
finalmente sale victorioso, alabando a Dios por su amparo final. La oración de
Cristo no es, por tanto, de desesperación sino de identificación con el
salmista en un dolor al que puede descubrirse un sentido. Cat. 603, 2605.
15, 38 Este velo establecía una
separación entre el pueblo y la presencia de Dios ene l santo de los santos, el
sanctum del Templo, donde el sumo sacerdote, solo, hacia sacrificios en
presencia de Dios, en nombre del pueblo, una vez al año. Su desgarramiento
simboliza la reconciliación de Dios con la humanidad, desgarrándose lo que
separa al hombre de Dios. La antigua alianza había cumplido su función y ahora
reflejaba por la nueva alianza en Cristo.
15, 39 El reconocimiento de la
divinidad de Cristo por parte del centurión es un signo de que las personas de
todas las naciones y culturas están invitadas a participar en su ofrenda de
redención. Cat. 444, 599-603.
15, 42-47 Los hombres de Pilato
confirmaron que Cristo había muerto, y un destacado miembro del sanedrín lo
enterró en su propio sepulcro con las dos Marías como testigos. El entierro
tuvo que hacerse de prisa porque el Sabbat comenzaría con la puesta del sol.
Cat. 641.
En este enlace se puede consultar
el catecismo íntegro.
http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html
Comentarios
de los Santos Padres.
Por tanto, duda como hombre, y
como hombre se perturba. No se perturba como Poder, no se perturba su divinidad,
sino que se perturba el alma; se perturba porque ha asumido la fragilidad
humana. Precisamente porque asumió el alma, asumió también las pasiones del
alma. Porque era Dios no podía perturbarse ni morir. Finalmente, dijo: “Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Habla como hombre, llevando
consigo mismo mis propios miedos, pues cuando nos encontramos en peligros
también nosotros pensamos que Dios nos ha abandonado. Es perturbado como
hombre, como hombre llora, y como hombre es crucificado.
Ambrosio. Sobre la fe, 2,
7, 56. 2, pg. 299.
Sale de esta vida por un acto de
su poder, ya que no había venido por la ley de la fatalidad. Por eso algunos se
asombraron más de este poder del que muere que del poder de hacer milagros.
Agustín. Tratado sobre el Ev.
de Juan, 31, 6. 2, pg. 300.
El velo se rasgó. El Señor indica
por este hecho que quitaría el Reino para dárselo a otro pueblo que diera fruto
(cf. Mt 21, 43). También el velo rasgado podría significar que el templo sería
destruido, puesto que ya no albergaba su Espíritu. El sumo sacerdote, al
desgarrar injustamente su vestido, rasgó también el velo del Espíritu.
Efrén de Nisibi. Comentario
al Diatesaron, 21, 4. 2, pg. 300.
Entrega el alma (al Padre), pero
tiene poder para recuperarla, se rompe el velo del Templo – porque se
manifiestan las cosas de lo alto –, las piedras se resquebrajan y los muertos
resucitan antes de tiempo.
Gregorio Nacianceno. Discurso
teológico, 22, 20. 2, pg. 301.
Fueron muchos los milagros de
aquellos tiempos: Dios pendiendo de una cruz, el sol se ocultó y de nuevo se
inflamó (pues convenía que las criaturas se lamentaran con su Creador), el velo
del templo se rasgó, sangre y agua fluyeron del costado; unas cosas
(sucedieron) como hombre que era, y otras, por ser más que hombre. La tierra se
convulsionó por un temblor; las piedras se rompieron unas contra otras; los
muertos resucitaban para testimoniar la resurrección última y universal. Las
señales del sepulcro, y las posteriores a la sepultura, ¿quién puede no
alabarlas con admiración? No obstante, ninguna se puede comparar con el milagro
de mi propia salvación. En dicho milagro, unas insignificantes gotas de sangre
renuevan el mundo entero y, lo mismo que la leche coagulada, sirven a todos los
hombres para que estemos nosotros bien unidos y trabados en uno.
Gregorio Nacianceno. Discurso
teológico, 45, 29. 2, pg. 301.
Por la sencillez del sepulcro
del Señor se condena la ambición de riquezas de aquellos que no pueden estar
sin ellas ni siquiera en los sepulcros… Por esto mismo nació en la Iglesia la
costumbre de no celebrar el sacrificio del altar con manteles de seda o de tela
teñida, sino de lino, lo mismo que el cuerpo del Señor fue colocado en el
sepulcro con una sábana limpia.
Agustín. Exposición al Ev. de
Marcos, 4, 15, 46.
San Agustín.
He aquí la debilidad de Dios que
es más fuerte que los hombres, y la necedad de Dios más sabia que los hombres.
El sucederse de los acontecimientos lo mostró con mayor claridad aún. ¿Qué
buscaba entonces la ira rabiosa de los enemigos, sino arrancar su memoria de la
tierra? Pero quien fue crucificado en una sola nación se ha asentado en los
corazones de tantas otras y quien entonces fue entregado a la muerte en un solo
pueblo ahora es adorado por todos.
Amadísimos celebremos este
aniversario con devoción; gloriémonos en la cruz de Cristo, pero no una sola
vez al año, sino con una vida continua de santidad.
Sermón, 218 B. I, pgs. 395-396.
San Juan de Ávila.
Aunque delate el
acatamiento de Dios debemos estar postrados, y temiendo no nos desampare él por
nuestros pecados, mas en el tiempo de la guerra, que nuestro enemigo,
despreciándolo a él, y llamando a nuestro Señor. De esta manera leemos que el
mismo Señor oró a su Padre antes de su prendimiento, postrado y con angustia de
corazón; y de allí salió tan esforzado, que él mismo fue a recebir a sus enemigos.
Audi, fiia
(II), cap. 29, 1. I, pg. 598.
Somos hechos
contrarios a nos y aun contrarios a Dios; por eso volvamos a Él, pidámosle
misericordia, supliquémosle que nos quite esta pesadumbre y nos dé corazón
conforme al suyo, porque ni santo ni santa de su cosecha no hubo que no fuese
hecho al revés de Dios; y por eso fueron conformes a Dios, porque trabajaron y
con lágrimas se lo pidieron; y ansí, si alguno siente en su corazón alguna
poquita devoción, algún buen deseo, alguna buena obra, donde Dios es; agradézcaselo
y déle muchas gracias, y diga de aquí adelante cada uno: “Señor, pues que tan
malo soy, no se haga cosa que yo quiera; sígase vuestra voluntad y no la mía”
(Mc 14, 36).
Plática 16. A
unas monjas de Zafra, 14. OC I, pg. 894-895.
En cualquier
cosa que hiciérades, sea como una representación del Señor: cuando os levantáis
de la cama, acordaos cómo le levantaron en la cruz, y pedilde que levante
vuestro corazón a las cosas divinas; cuando os vestís, acordaos cómo le
vistieron en casa de Herodes y Pilato (cf. Lc 23, 11), y pedilde que vista
vuestra ánima de gracia y virtudes; cuando os calzáis, cómo le enclavaron (cf. Mc
15, 17), y pedilde que vuestro corazón esté clavado con él con tres clavos, que
son fe, esperanza y caridad; cuando ponéis el bonete, la corona de espinas (cf.
Lc 23, 33), y pedilde que no perdáis vos la corona que Él con tanto trabajo
ganó; cuando os ceñís, la soga con que fue atado (cf. Jn 19, 5), y pedid que os
libre de las prisiones del pecado; cuando os laváis, pedid que lave vuestra alma,
etc.; cuando andéis por las calles, aquellas estaciones de la pasión, como si le
fuésedes acompañando; cuando coméis, pensad la hiel y vinagre del Señor (cf. Lc
23, 36); cuando os desnudáis para acostaros, cómo le desnudaron para
crucificarlo (cf. Lc 23, 34) y cómo Él es descanso de mi alma mucho mejor que
la cama de mi cuerpo, etc.
Dialogus
ingter confessarium et paenitentem, 20. OC II, pgs.
783-784.
Caminó nuestra
Arca en el día del Jueves Santo desde Betania al sacro Cenáculo de Jerusalem
(Mt 26, 17ss; Mc 14, 12ss), dejando allí a su sacratísima Madre muy llena de
penas, como lo iba Él; y anduvo camino de dos millas, con pasos bastantes para
cansar a su delicadísimo cuerpo, mayormente con la carga de la compasión que de
su sagrada Madre llevaba. Y después de esta procesión que con sus discípulos
hizo (Jn 18, 1ss), se siguió otra, desde el dicho Cenáculo hasta el huerto de
Getsemaní, que, según Él estaría cansado del primero camino, y del trabajo de
lavar los pies a sus discípulos, y de la gran tristeza que su ánima sintió, no
se pudieron dejar de andar sin grande cansancio.
Mas, en lugar de
descanso, es el Señor preso, y con muy mal tratamiento es llevado cuesta arriba
hasta casa de Anás, que estaba en lo alto del monte de Sión, en distancia de
otros mi y tantos pasos; de allí anduvo otros cuarenta y ocho pasos hasta la
casa de Caifás, en la cual fue muy maltratado gran parte de la noche; y lo
demás de ella estuvo preso y atado a una coluna en una estrechísima cárcel. Y
tras haber estado toda la noche en pie, anduvo por la mañana otra procesión de
mil y trescientos y cincuenta y cuatro pasos que había desde casa de Caifás
hasta la casa de Pilato. De allí fue llevado a casa de Herodes, que hay ciento
veinte pasos; y después tornó a andar, siendo traído de Herodes a Pilato. El
trabajo y todo lo cual fue tan grande, que, si no fuera por vía de milagro, no
se pudiera tener el Señor en pie.
Salgan mañana
los sacerdotes, a quien Él tanto honró, que los eligió por ministros suyos, y
llévenlo encima de sus hombros con gran reverencia y amor, tiniéndose en esto
por muy favoridos, en recompensa de que el Señor llevó la cruz a cuestas y
todos nuestros pecados encima de él. Cérquenle los devotos cristianos,
honrándole tan de corazón, que echen delante de Él la ropa en el suelo, para
que la huellen los pies de los que al Señor llevan, como hicieron los que iban
con Él el día de Ramos (cf. Mt 21, 8).
37. Vísperas
del Corpus, 10-11.17. OC III, pgs. 492-493 y495.
En la cruz, ¿qué
otra cosa da más que su sangre y su pasión y misericordia para el hombre, por cuyo
consuelo da voces el Señor, que fue desamparado (Mc 15, 34) y desconsolado? Mas
allí está tan guardado de sus enemigos, que sus amigos, por mucho que lo deseen
y lloren, no pueden llegar a él. Y aquí está tan puesto en nuestras manos y tan
abierta la puerta, que Él está rogando consigo, y solo aquel que no quiere no
llega. Y aunque el velle derramar su sangre en la cruz es tan grande consuelo
para el pecador, mas como se derrama por todos, y es menester que se aplique a
cada uno en particular, por eso es necesario que tú le recibas en tu pecho con
fe y amor para que participes de tantas riquezas como allí se dan.
30. En la
Infraoctava del Corpus, 15. OC III, pg. 648.
Dícenme que
vuestra merced trabaja mucho: querría que se templase, a lo menos en las
confesiones; porque, cierto, somos de carne, la cual es flaca, aunque el
espíritu sea fuerte (cf. Mc 14, 38), y no querría verle como yo estoy de
indiscretos trabajos, que a cada sermón me da una calentura. Esto es en cuanto
a lo del cuerpo, en lo cual encomiendo que ni es regalado ni demasiadamente lo
trabaje. Y porque por carta no se puede esto especificar, baste esto.
4. A un predicador.
OC IV, pg. 30.
Entended que la
cosa en que más podéis agradar a Dios es tener vuestra ánima limpia delante su
acatamiento; y la mayor misericordia que podéis hacer es tener vuestra ánima
agradable a él. Por tanto, velad y orad (Mc 14, 38), como dijo nuestro Señor;
porque no os halle el demonio desapercibido, que os anda buscando mil achaques
y lazos para os derribar.
46. Al mismo
Juan de Dios. OC IV, pg. 239.
En cruz conviene
estar hasta que demos el espíritu al Padre; y vivos, no hemos de bajar de ella,
por mucho que letrados y fariseos nos digan que descendamos y que seguirá
provecho de la descendida, como decían al Señor (cf. Mc 15, 32). La cruz se
tomó por Él, y Él la ha ayudado a llevar hasta agora; y si alguna vez es tan
pesada que hace arrodillar, así también hizo a nuestro Señor; y no se
maravillará Él que nuestra flaqueza arrodille, pues su gran fortaleza
arrodilló; lo cual Él quiso hacer para que no desmayasen los flacos, cuando con
el peso de los trabajos algunas veces les parece que, no pudiendo sufrir tanto,
quedan atollados con tristeza y como con alguna desconfianza, y sin aquella
alegría en el padecer que otras veces.
97. A la
misma (una señora que sentía muchos impedimentos en el servicio de Dios). OC IV, pg. 404.
Comentario Homilética
-Cuidadosamente preparado:
Mc 2,20: Jesús: novio destinado a ser arrebatado.
Mc 3, 6: complot de los fariseos y herodianos para acabar
con Jesús.
Mc 12, 12: los sumos sacerdotes, escribas y ancianos
manifiestan acabar con Él.
-Partes:
1ª:
Concluye con el prendimiento.
Personajes: Jesús y los discípulos.
2ª:
Concluye con la sepultura.
Personajes: Jesús y sus oponentes.
-Recoge los momentos que impactaron a la comunidad.
-Citas del Antiguo Testamento: interpretación teológica de
los hechos.
-Aspectos:
Cristología:
Confesión de Jesús como Hijo de Dios:
Secreto mesiánico.
Discipulado:
Huida.
Fe y cruz.
Medir la autenticidad de nuestro seguimiento.
MISA DE NIÑOS. DOMINGO DE RAMOS.
Monición de entrada.
Buenos días:
Hoy es un día de alegría, porque Jesús ha resucitado.
Es el día más importante para los amigos de Jesús.
Tan importante es que todos los domingos son como repetir este domingo de Pascua.
Y cada misa Jesús está con nosotros porque él resucitó.
Señor,
ten piedad.
Tú que estás vivo. Señor, ten piedad.
Tú que eres nuestra vida. Cristo, ten piedad.
Tú que nos cuidas. Señor, ten piedad.
Homilía:
Comparamos como está Jesús en la imagen del crucificado y
en la imagen del resucitado.
Tienen que indicar donde está ahora Jesús resucitado, es
decir, el sagrario.
Peticiones.
-Por el Papa Francisco para que sus palabras nos ayuden a tener la vida. Te
lo pedimos Señor.
-Por la familia de Jesús que es la Iglesia, para que pueda decir en todos
los sitios que Jesús ha resucitado. Te lo pedimos Señor.
-Por las niñas, los niños y las personas mayores que han sido bautizadas o
van a serlos, para que cada día intenten ser más amigos de Jesús. Te lo pedimos,
Señor.
-Por las personas que están enfermas, para que sientan que Jesús les ayuda.
Te lo pedimos, Señor.
-Por nosotros que estamos celebrando la Pascua, para que no nos olvidemos
que en cada segundo Jesús está dentro de nuestro corazón, aunque no le veamos. Te
lo pedimos Señor.
Acción de gracias.
Virgen María este domingo queremos contarte que
estamos muy contentos de que tú lo estés y te felicitamos porque Jesús ha
resucitado y ya nunca más va a separarse de ti.
EXPERIENCIA.
Mira el vídeo “Querido
diario” (Verbo Divino): https://www.youtube.com/watch?v=G-ZzM2M_xoU
¿Cómo te has sentido
mientras escuchabas el vídeo?
¿De qué se habla en él?
¿Quién es el autor del
diario?, ¿cómo se siente?
Al final hace unas
afirmaciones donde compara lo que piensan muchos y lo que él piensa. Escúchalo
de nuevo. ¿Con qué te frase te quedas?
¿Quiénes son hoy, en
2021, María y Jesús? A nivel social y a nivel cercano, en tu pueblo o barrio. Piensa
en ellos.
REFLEXIÓN.
Lee el fragmento o perícopa de
la muerte de Jesús.
X Del evangelio según san Marcos.
Y lo
sacan para crucificarlo. Pasaba uno que volvía del campo, Simón de Cirene, el
padre de Alejandro y de Rufo; y lo obligan a llevar la cruz. Y conducen a Jesús
al Gólgota (que quiere decir lugar de “la Calavera”), y le ofrecían vino con
mirra; pero él no lo aceptó. Lo crucifican y se reparten sus ropas, echándolas
a suerte, para ver lo que se llevaba cada uno. Era la hora tercia cuando lo
crucificaron. En el letrero de la acusación estaba escrito: “El rey de los
judíos”. Crucificaron con él a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su
izquierda. Los que pasaban lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo:
-Tú
que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres días, sálvate a ti mismo
bajando de la cruz.
De
igual modo, también los sumos sacerdotes comentaban entre ellos, burlándose:
-A
otros ha salvado y a sí mismo no se puede salvar. Que el Mesías, el rey de
Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos.
También
los otros crucificados lo insultaban. Al llegar la hora sexta toda la región
quedó en tinieblas hasta la hora nona. Y a la hora nona, Jesús clamó con voz potente:
-Eloí,
Eloí, lemá sabaqtaní.
Que
significa:
-Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
Algunos
de los presentes, al oírlo, decían:
-Mira,
llama a Elías.
Y uno
echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña, y le
daba de beber diciendo:
-Dejad,
a ver si viene Elías a bajarlo.
Y
Jesús, dando un fuerte grito, expiró.
El
velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.
El centurión, que estaba enfrente, al ver como
había expirado, dijo:
Verdaderamente este hombre era el Hijo de
Dios.
Pídele a Dios que te envíe el
Espíritu Santo para que te de conocimiento interno de Jesús, es decir, a través
de esta oración adentrarte en la escena de la pasión.
Lee el texto 2 veces.
En la segunda sitúate en la
escena, mediante la composición de lugar. Según san Ignacio de Loyola consiste
en imaginar el monte Gólgota, las tres cruces, los soldados, el camino, las
montañas de alrededor.
Visualiza los diálogos.
Pregúntate: ¿qué narra y qué le
dicen?, ¿qué me dice?
Mantén sendos coloquios con
Jesús y la Virgen María, contándoles aquello que brota de tu corazón, o como si
estuvieses en el lugar.
COMPROMISO.
Escribe en una hoja el programa para esta
semana, integrando las celebraciones principales de la parroquia a las que te
comprometas asistir: Misa Cena del Señor, Hora Santa el jueves; Vía Crucis y
Acción Litúrgica de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesús; y Vigilia
Pascual.
Si no puedes prográmate para el jueves,
viernes, sábado y domingo un tiempo para estar solo, tomar en tus manos una
cruz y leer las última cena y Getsemaní (jueves), camino de la cruz y muerte
(viernes) y resurrección de Jesús (sábado-domingo).
CELEBRACIÓN.
Mira este vídeo:
https://www.youtube.com/watch?v=XLrXnr2GAmE
BIBLIOGRAFÍA.
Sagrada Biblia. Versión oficial de la Conferencia Episcopal
Española. BAC. Madrid. 2016.
Biblia de Jerusalén. 5ª edición – 2018. Desclée De Brouwer. Bilbao. 2019.
Biblia del Peregrino. Edición de Luis Alonso Schökel. EGA-Mensajero.
Bilbao. 1995.
Nuevo Testamento. Versión crítica sobre el texto original griego
de M. Iglesias González. BAC. Madrid. 2017.
Biblia Didajé con comentarios del Catecismo de la Iglesia Católica.
BAC. Madrid. 2016.
Secretariado Nacional de Liturgia. Libro de
la Sede. Primera
edición: 1983. Coeditores Litúrgicos. Barcelona. 2004.
Robinson, Jame M.; Hoffmann Paul y John S.,
Kloppenborg. El Documento Q. Ediciones Sígueme. Salamanca. 2004.
Pío de Luis, OSA, dr. Comentarios de San Agustín a las lecturas litúrgicas (NT). II. Estudio Agustiniano. Valladolid. 1986.
Merino Rodríguez, Marcelo, dr. ed. en español.
La Biblia comentada por los Padres de la Iglesia. Nuevo Testamento. 2. Evangelio
según san Marcos. Ciudad Nueva. Madrid. 2009.
Merino Rodríguez, Marcelo, dr. ed. en español.
La Biblia comentada por los Padres de la Iglesia. Nuevo Testamento. 3. Evangelio
según san Lucas. Ciudad Nueva. Madrid. 2006.
Merino Rodríguez, Marcelo, dr. ed. en español.
La Biblia comentada por los Padres de la Iglesia. Nuevo Testamento. 4a. Evangelio
según san Juan (1-10). Ciudad Nueva. Madrid. 2012.
San Juan de Ávila. Obras Completas i. Audi,
filia – Pláticas – Tratados. BAC. Madrid. 2015.
San Juan de Ávila. Obras Completas II. Comentarios bíblicos – Tratados
de reforma – Tratados y escritos menores. BAC. Madrid. 2013.
San Juan de Ávila. Obras Completas III. Sermones.
BAC. Madrid. 2015.
San Juan de Ávila. Obras Completas IV. Epistolario. BAC. Madrid. 2003.
Francisco. Fratelli Tutti. www.vatican.va
Mercedes Navarro Puerto. Marcos. Guía
de lecturas del Nuevo Testamento. Editorial Verbo Divino. Estella. 2006.
Homilética. Sal Terrae. 2020/6.
Noel Quesson. 50 salmos para todos los días. Paulinas.
Bogota-Colombia. 1988. En: mercaba.org.
[1] Escabel:1. Tarima
pequeña que se pone delante de la silla para que descansen los pies del que
está sentado. 2. Asiento pequeño hecho de tablas, sin respaldo. www.rae.es
[2] Presciencia: 1.
Conocimiento de las cosas futuras. www.rae.es
[3] Defección: 1. Acción de
separarse con deslealtad de la causa o parcialidad a que se pertenecía. Ib.
[4] Perícopa: 1. Pasaje de
la Biblia que se lee en determinadas ocasiones del culto religioso.
[5] Dativo ético: 1.
Pronombre dativo no requerido por el significado del verbo que se usa con
intención afectiva para aludir a la persona que se verá afectada indirectamente
por la acción verbal.
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